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2019/03/03

GHOSTTOWN


"Maybe it was all too much
Too much for a man to take...
...This world has turned to dust
All we've got left is love
Might as well start with us
Singing a new song, something to build on."

2019/01/27

PASCAL BRUCKNER - PEDRO VALLÍN


España, una pesadilla de Pascal Bruckner

La disputa del sufrimiento se ha convertido en la principal lucha de poder, de uno a otro extremo del arco político: de los hombres ‘perseguidos’ por el feminismo a los ‘exiliados’ del Procés pasando por los ’secuestrados’ por una huelga o los cómicos y periodistas que sufren ’linchamientos’ digitales, todos quieren cimentar su legitimidad pertrechados en la autoridad moral de la víctima. Bienvenidos a la dictadura de las plañideras


PEDRO VALLÍN, MADRID

27/01/2019 00:05 | Actualizado a 27/01/2019 12:27

La tentación de la inocencia (1995) es un ensayo del filósofo francés Pascal Bruckner que causó bastante revuelo en su momento y que se alzó con el premio Medicis de ensayo de ese año. Editado en España en la colección Argumentos de Anagrama, el libro es un alegato contra la infantilización de las sociedades finiseculares y un encomio de la responsabilidad de los ciudadanos adultos sobre su propio devenir, así que en buena medida se entendió como una proclama de cortada neoliberal además de un reproche contra la generación X, la primera acusada de estar poseída por el complejo de Peter Pan. Bruckner, sin embargo, reivindica la condición adulta del ciudadano como condición de posibilidad de las democracias plenas frente a las puramente formales. Tampoco gustó entre la comunidad judía, porque denunciaba el abuso de la condición de víctima de las sociedades contemporáneas (el libro aborda la guerra de Yugoslavia y sus vínculos sentimentales con el Holocausto), usada como autoridad moral de libre disposición. Es decir, el sufrimiento como coartada para el abuso. En suma, Bruckner previene de un Occidente de ciudadanos y sociedades victimizados, infantilizados, que derivan la responsabilidad de cuanto ocurre a otros, que reclama constante atención para sus padeceres, fingidos o reales pero siempre sobreactuados, y por tanto, que compite por el mayor de los sufrimientos, es decir, por la mayor acumulación de razón moral. Por la mayor acumulación de poder.

Casi un cuarto siglo después, España es una auténtica pesadilla bruckneriana. Un repaso somero a la actualidad y sus argumentos nos revela que estamos sumidos en una sociedad política del llanto. La lágrima es el verdadero Trono de Hierro. El piscinazo neymariano, por explicarlo en términos futbolísticos, es el modus operandi de la vida pública española. Políticos, periodistas, intelectuales, artistas y agentes sociales, todos gesticulan dolores reales o fingidos ante el árbitro de la opinión pública buscando la aristocracia del pathos, por decirlo de forma pedante.

“La sed de persecución es un deseo perverso de ser distinguido y salir del anonimato. El certificado de maldición. El sufrimiento equivale a un bautizo, a una elevación, al reconocimiento público” (Pascal Bruckner)

Por ejemplo: El independentismo catalán tensa estos días sus costuras con la fundación de La Crida y el arranque del juicio por el 1-O, que tiene bloqueada la situación política. Por una parte, ni ERC ni PDECat se atreven a sentarse a negociar los presupuestos, obligados por una suerte de vigilia solidaria por los presos, es decir, un acto de recogimiento litúrgico con dos evidentes propósitos: en primer lugar, no ser acusados de traicionar a los miembros de un Govern que se inmolaron desafiando la legalidad en vigor y rentabilizando ese sufrimiento en forma de apoyo electoral. En segundo lugar, una suerte de competición en el sufrimiento ha germinado dentro de la pugna insomne entre los republicanos y los exconvergentes por la hegemonía política en Catalunya: el juicio del 1-O otorga el protagonismo sacrificial a Oriol Junqueras, mártir del rigorismo (por decirlo suavemente) carcelario y penal del Tribunal Supremo, razón que explica en buena medida la nerviosa hiperactividad política de Carles Puigdemont durante las últimas semanas, incluida esa inopinada denuncia que ha puesto contra sus socios del Parlament ante el Constitucional y el énfasis por la creación de un nuevo artefacto político, La Crida, cuyo corte personalista impediría que sus padecimientos de destierro queden en un segundo plano, frente a la entrega voluntaria al tormento judicial de los que sí acudieron por su propio pie a declarar ante los jueces, haciéndose responsables de sus actos políticos. Habiendo huido de la justicia, Puigdemont quedará durante el juicio desplazado del foco, suspendido en órbita geoestacionaria fuera de la atmósfera emocional catalana, y zarandeando la represión del 1-O como coartada de agravio.

“Hay un orgullo en la forma de celebrar las derrotas pasadas. Como si Dios hubiera escogido a este pueblo entre todos para ponerlo a prueba y la debacle terrenal fuera garantía de victoria celestial”. (Pascal Bruckner)

Tampoco es ningún secreto que los más conspicuos políticos de ERC y del PDECat (con excepciones que se cuentan con los dedos de una mano, y sobran varios), en cuanto se alejan los micrófonos y las cámaras, confiesan sin ambages que lo adecuado, lo inteligente y el mal menor para Catalunya tras el gatillazo de 2017 es sentarse a hacer política, acabar con el bloqueo, negociar si se puede los presupuestos y sostener en lo posible a la mayoría que metió a Pedro Sánchez en la Moncloa, antes de que la reacción nacional-católica toque poder. Pero en ambas formaciones temen que la Catalunya sentimental, dolosa –y por tanto, en aplicación de la tesis de Bruckner, infantilizada–, la que vela en amarillo por presos y huidos y se convierte en horda digital en cuanto algún líder independentista propone aterrizar en la realidad, los considere traidores a la causa. Y así están las cosas.

Pero esta sentimentalización no es ni mucho menos un atributo exclusivo o un pecado idiosincrático del independentismo catalán. Bien al contrario, es el rasgo principal de los tiempos por estos lares. La politización del dolor, en su vertiente más obscena, arranca en el cambio de siglo, cuando el entonces plenipotenciario PP de José María Aznar idea una novísima forma de enfrentarse a su némesis, el PSOE: cooptar a las asociaciones de víctimas de ETA y patrimonializar la sangre derramada. Esta estrategia exhibió sus vergüenzas tras los atentados del 11M, cuando los conservadores evidenciaron que había víctimas políticamente convenientes y otras, incómodas. De paso, quedó clara una obviedad que parece un anatema: que el terrorismo es política. Por eso no daba igual, ni mucho menos, que los muertos fueran víctimas del yihadismo que del separatismo vasco.

Desde entonces, ese nacionalismo español creciente y doliente, que explota exuberante tras el desafío independentista catalán, constituido bajo el epígrafe “constitucionalismo”, se ha ido esforzando en crear distintas victimizaciones. Una de las más rutilantes fabricaciones, germinada en la Telemadrid de Esperanza Aguirre y luego de próspera vida, fue el apartheid idiomático que supuestamente padecía la mitad de la población catalana a causa de la política de inmersión lingüística. En las escuelas o en la rotulación de los comercios, resulta que se aplicaba poco menos que una política de pogromos contra los castellanoparlantes. Así, la españolidad victimizada encontraba un vehículo.

“Un pueblo entero se zambulle en la creencia de que está condenado al sufrimiento y saca, no solo una dignidad aristocrática, sino la certeza de que todo le está permitido porque todo se le debe” (Pascal Bruckner)

Cuando la legitimidad descansa en el padecer, las agresiones no han de cesar. De ahí las zancadillas y sabotajes que el PP protagonizó contra el proceso de paz en Euskadi impulsado desde el PSOE por José Luis Rodríguez Zapatero, político de inusual afán redentor, una pugna tan intensa y rentable que, incluso después de cesar el terrorismo y disolverse ETA, en el PP se vivió un intenso negacionismo. ETA sigue, repetían (y aún repiten) viejos pesos pesados populares, como Jaime Mayor Oreja. Sin ETA no hay dolor como vehículo de poder. Para ese cometido, conviene ensanchar los límites de lo que es ETA o el terrorismo, de modo que pueda sobrevivir a la desaparición de la banda y de sus atentados, algo que se ha expresado de forma palmaria en el juicio por la paliza a dos agentes de la Guardia Civil en Altsasu, redibujado judicialmente como un acto de terrorismo.

“El antisemitismo sobrevive a su objeto, si es necesario, judaizando a los gentiles allí donde ha desaparecido cualquier presencia judía o ésta se ha reducido a un puñado de personas” (Pascal Bruckner)

Tiene sentido si consideramos, como subraya el periodista David Remartínez, que “España es la historia de una derrota: el nacionalismo español se basa en una superioridad sobre el vecino, nunca sobre el extranjero. Solo es victorioso el mito de la Reconquista, todo lo demás es Armada Invencible injustamente hundida. Hundida por el mal fario, ojo”. Un nacionalismo contra los hados, doliente. En el fondo, según explica Bruckner analizando el caso Serbio, el más peligroso.

Hay casos mucho más espectaculares que consisten en hacer pasar al verdugo por víctima. La brutal reacción iliberal, o de fascismo posmoderno, de la que escribía hace una semana en La Vanguardia el ex secretario de Estado José María Lassalle, ex asesor de Mariano Rajoy, revela cómo el camino para reivindicar valores vetustos exige la concurrencia de Bruckner en su expresión más obscena: “Vox defiende una democracia arcaica y antiliberal. Invoca un comunitarismo sentimental que funda en una idea absoluta de nación-Estado. Y quiere, para ello, brutalizar la política democrática. Anularla mediante el silenciamiento de la alteridad y la tolerancia, conceptos que desprecia porque debilitan la dialéctica amigo-enemigo sobre la que quiere refundar una política desnuda de complejos liberales y socialdemócratas”. ¿Cómo poner en pie semejante delirio? Efectivamente, victimizándose. Las tergiversaciones y mentiras promovidas desde este fascismo posmoderno pasan por convertir las viejas imposiciones de la dictadura en mártires de la democracia. Por ejemplo, defendiendo la Semana Santa porque, dicen sin despeinarse, está siendo amenazada. Es falso, claro, la Semana Santa fue de observancia obligada durante la dictadura nacional-católica, y hoy la única amenaza que padece es que la secularización propia de toda sociedad desarrollada la ha convertido en un exitazo folclórico con más turistas que devotos, un acontecimiento que los poderes públicos, lejos de perseguir, promueven, subvencionan y promocionan.

“Los que se pretenden los nuevos titulares de la estrella amarilla consideran el Genocidio no como el colmo de la barbarie (…) sino como la ocasión de distinguirse a través del infortunio, como la concesión potencial de una inmunidad o de una irresponsabilidad inalterables” (Pascal Brückner)
Cara a Cara en la sede de La Vanguardia entre Iñigo Errejón Galván (Madrid, 14 de diciembre de 1983) y José María Lassalle Ruiz (Santander, 23 de octubre de 1966).

Más impúdica aún es la conversión en víctima del varón blanco heterosexual, con la manipulación de los datos de violencia machista para aparentar indefensión, así como de sus proyecciones de virilidad antediluviana tales como la caza, por ejemplo, una actividad regulada pero protegida en todo el país, con regímenes más permisivos o más proteccionistas según la comunidad autónoma de que se trate. El cazador como víctima. O el torero. La paradoja (y la desfachatez) es olímpica: hombres armados que matan animales son las víctimas.

Otro tanto ocurre con la corrección política. La corrección política no es más que el modo en que las sociedades progresan legislando sin legislar sobre el sentido común de la ética en cada época. Es la evolución de los límites de la moral de una sociedad que se va dotando de un código informal de conducta que alcanza allí donde la la ley no. Mucho antes de que el gobierno regulara los matrimonios homosexuales dejó de estar bien visto caricaturizarlos. Si el humor es una forma de control y reprobación social, que lo es, de ahí el éxito de los chistes de maricas en las sociedades judeocristianas, este mutó mucho antes de que la ley institucionalizara en matrimonio la libertad sexual.

Los comportamientos, juicios o humoradas que no gustan porque colisionan con ese ente difuso de normas consuetudinarias que es la corrección política reciben el reproche social, pero muy a menudo no se ejerce desde la exigencia de respeto, sino desde la condición autorizada del ofendido, una versión de la víctima moral. Parece como si uno no pudiera reprochar una conducta sin antes haberse ungido de la condecoración y la autoridad de la víctima. La paradoja es que, como en un teatrillo de futbolistas que se encaran y ambos fingen haber sido golpeados, desplomándose simultáneamente, en perfecta simetría con la victimización del ofendido aparecen los clamores del ofensor, que se reclama víctima de un linchamiento moral y digital. Los españoles dolientes son víctimas del humor de Dani Mateo y este es víctima recíproca de un juez ofendidito. Remartínez postula que “en un país infantil, las redes sirven de satisfacción vicaria. Para llorar, protestar y atizar con la otra mano escondida. En un país harto, como vimos en la primavera árabe, las redes articulan. Y en uno maduro, comunican”.

Adivinen cuál somos cuando aquí se han escrito libros enteros en primera persona del singular con el único cometido de enseñar sin pudor las cicatrices reputacionales de quien ha sido reprobado en las redes sociales, y reivindicar así el dolo moral (es decir, la dignidad aristocrática). Sin señalar con el dedo, que está feo, la promoción de algún ensayo político reciente se ha basado, con notable éxito, en denunciar, día sí, día también, la “agresión” que suponía que nombres relevantes escribieran desautorizando sus tesis.

“En el fragmento 113 de Aurora, Nietzsche pone de manifiesto, en la tortura del asceta, «una secreta voluntad de esclavizar», un deseo de distinguirse para mejor subyugar al prójimo. Discierne además en la afición cristiana a la mortificación, a hacerse daño, «una voluptuosidad del poder», «el amplio campo de excesos psíquicos a los que se ha entregado el deseo de poder»”. (Pascal Bruckner)

La lista puede ser todo lo larga que quieran: la última crisis de Podemos arranca de la victimización de quien deserta porque sus planes y su inteligencia han sido despreciados, aunque nunca fueron expuestos en los órganos del partido y por tanto nunca fueron rechazados porque no fueron conocidos. Y consecuentemente, esa jugarreta es respondida por una ejecutiva que se reclama víctima de una traición sin paliativos. El debate que se promueve es quien es la justa víctima, Íñigo Errejón o Pablo Iglesias. Todo el dilema es escoger cuál es el dolor legítimo.

Íñigo Errejón, durante la rueda de prensa en la que anuncia al grupo de Unidos Podemos en el Congreso que abandona el escaño.

A lo largo de la intensa vida interna de la aún joven formación, la victimización ha sido una constante, de modo que cabe sospechar que algo de generacional hay en ello. El propio Íñigo Errejón, un especialista, se presentó hace dos años como víctima de un ajusticiamiento digital por parte de sus compañeros (una cicatriz de la que presumía esta Nochebuena al cumplirse los dos años), inmediatamente después de haber cargado ferozmente contra un secretario general, Ramón Espinar, por cambiar a la ejecutiva regional tras ganar las primarias. Y en el rol desafiante que el partido ha desempeñado en estos años, ha estado presente su condición de víctima del stablishment económico, político y mediático, pilar central de la construcción de su identidad y de su autoridad política, como complemento indispensable de su carácter de ofensiva impugnadora. Del partido político que Manuela Carmena extrae de su vulnerabilidad de anciana no hace falta explicar mucho.

“De todos los papeles posibles, el individuo contemporáneo tiende a retener uno solo: el del bebé quejumbroso, calamitoso y gruñón. Pero no se juega al niño llorón impunemente. Hay que pagar un precio por la representación del maltratado, y ese precio es la disminución de la vitalidad, la extenuación de nuestras fuerzas, el regreso al estado de indigencia voluntaria”. (Pascal Bruckner)

En el Congreso, donde hemos oído al portavoz de ERC, Joan Tardà repetir literalmente “nosotros somos las víctimas”, el pasado diciembre los republicanos se enzarzaron en una competición victimista con Ciudadanos. Los primeros son víctimas de una agresión constante, el epíteto de “golpistas” que continuamente les lanzan, y los segundos, a su vez, padecen un golpe de estado posmoderno y a unos republicanos que los llaman “fascistas”. La presidenta de la Cámara, Ana Pastor, se pasa los plenos teniendo que conceder turnos extra “por alusiones”. Todos se sienten aludidos, ultrajados. Víctimas. La derecha parlamentaria es víctima de un conciliábulo de antiespañoles (“chavistas, etarras y golpistas”, según el bautismo victimista, al que solo le faltan los masones) que ha echado a Mariano Rajoy de la Moncloa, mientras que la acción del actual Gobierno se siente víctima del bloqueo legislativo impuesto por la derecha en la Mesa del Congreso.

“El mercado de la víctima está abierto a cualquiera, siempre y cuando pueda lucir una buena desolladura y el sueño supremo consiste en convertirse en mártir sin haber sufrido nunca más desgracia que la de haber nacido. En nuestras latitudes el individuo se concibe a sí mismo por sustracción: quitando los poderes, las iglesias, las autoridades y las tradiciones hasta quedar reducido a ese soporte minúsculo, el Yo, independiente de todos y de todo, aislado, aligerado pero también infinitamente vulnerable. Solo frente al poder del Estado, frente a ese gran Otro que es la sociedad, inquietante, inmensa, incomprensible, se asusta de verse reducido a sí mismo. Sólo le queda entonces un recurso: rehacer su sentido a partir de sus heridas, que amplifica, que engrandece con la esperanza de que le confieran una cierta dimensión y de que por fin se ocupen de él”. (Pascal Bruckner)

Da igual dónde mire uno. La sentimentalidad televisiva del mes ha caminado al lado de unos padres cuyo hijo sufrió un accidente mortal, y todo el país velo dolorosamente a la boca del pozo. En nombre del niño atrapado se ha pedido el voto para el PP, y lo ha hecho Juan José Cortés, un político cuyo único mérito conocido es hacerse famoso por haber perdido a su hija en un trágico crimen. En respuesta a este fichaje de dolor por parte del PP, Vox ha ganado para su causa al padre de Marta del Castillo, otra víctima de un salvaje asesinato. ¿Sus credenciales? Esas, es una víctima. No resulta extraño cuando uno de los cofundadores del partido es José Antonio Ortega Lara, ex funcionario de prisiones y víctima del más largo secuestro perpetrado por ETA. Mientras, las informaciones sobre el conflicto del sector del taxi se enfocan desde las víctimas de la huelga. Ni qué decir tiene que a su vez los taxistas son víctimas del neoliberalismo uberizado, y las aplicaciones tecnológicas de transporte, víctimas de la resistencia al progreso.

Esgrimía Lassalle en su pieza de la semana pasada que la democracia liberal requiere respeto por lo diverso, tolerancia y confortabilidad en sociedades formadas por gente que parece diferente, que piensa de forma diferente y que vive de forma diferente. “Éramos una democracia adolescente, y ahora nos negamos a crecer, como Peter Pan”, sopesa Remartínez. Es pues una exigencia de madurez civilizatoria dejar de vivir los mínimos inconvenientes como padecimientos. Por eso la competición por el martirio no solo es una anomalía sino un signo de degradación, de decadencia y de falta de autoestima como sociedad:

“La compasión se transforma en una variante del desprecio a partir del momento en que por sí sola conforma nuestra relación con los demás excluyendo otros sentimientos como el respeto, la admiración o la alegría. Resulta más fácil simpatizar en abstracto con gente infeliz –forma elegante de apartarlos–, puesto que simpatizar con la gente feliz requiere una disposición de ánimo más abierta, ya que nos obliga a luchar contra el obstáculo que representa la envidia. Convertir la compasión en el valor cardinal de la ciudad significa destruir la posibilidad de un mundo en el que los hombres podrían hablarse y reconocerse como personas libres. Tanto lo humanitario como la caridad buscan únicamente individuos afligidos, es decir seres dependientes; por el contrario, la política exige interlocutores, es decir seres autónomos. Una cosa produce seres asistidos, la otra requiere seres responsables. Por eso hay tantos individuos o pueblos en situación difícil que se resisten a dejarse tratar como víctimas; rechazan nuestra piedad que los humilla y prefieren salvaguardar su dignidad mediante la sublevación o la lucha antes que ser meros juguetes de la misericordia universal”. (Pascal Bruckner)

La democracia, pues, exige y apunta a la presencia de ánimo, a la entereza y a una cierta dosis de felicidad, y es incapaz de cimentarse sobre una infeliz muchedumbre de individuos gemebundos. Y eso es una buena noticia. Sonrían.


2017/10/29

SEGADORES Y SILENCIO

Cuesta etiquetar esta entrada, pues a veces más que en "Burutik" creo que debería encuadrarse en "Barre-malkoak"... Ahora declaro la independencia pero en 8 segundos la suspendo y en una semana que la declare el Parlament. Pues te aplico el 155 pero si convocas elecciones no lo aplico. Entonces convoco elecciones a las 13:30. No espera quizá a las 14:30 que vamos a llegar a un acuerdo. O no, ya si eso salgo a las 17:00 y convoco al Parlament. ¡Ah! pues yo al Senado. Pues DUI. Pues 155 y ya no eres President y encima las elecciones las convoco yo. Me da igual, ya no eres mi Presidente... y podríamos estar, y podremos estar y me da que estaremos así un tiempo largo y tendido. Tan solo espero que no haya muertos y que los heridos sean leves y los menos posibles, pues que no haya de estos últimos ya es imposible. La violencia ha sido utilizada y para mí ello siempre resta razón a quien la ejerce y alimenta la de la o las víctimas.

Quiero pensar que el terremoto terminará siendo positivo, aunque ahora creo que muy pocos lo valoren de este modo. Supongo que ahora es el momento de sufrimiento, de movimientos de grandes placas tectónicas, que harán que la tierra, se separe más o se una, pero se mueva en definitiva para que se termine por situar donde más conviene a todos. 

Sé que la economía sufrirá si es que no lo ha hecho ya (excepto para Pujol Ferrusola o Rodrigo Rato...) y en consecuencia el bienestar puede quedarse en "estar" o para lo que muchos hoy ya es "malestar", pero no me cabe la menor duda también de que el mundo está más interconectado que nunca, que las fronteras X solo existen en nuestra mente y que las necesidades de las personas estarán pisen tierra catalana, española o aranesa; por lo que todo dependerá del qué hacer de las personas, de su trabajo y voluntad por encima de quienes encima estén. 

Pero, quizá por todo lo que no sé, lo que desconozco acerca del "bussines" poca importancia le doy a la economía, lo que verdaderamente me preocupa es el estado social, la relación entre conciudadanos de todo tipo y es por ello que voy a intentar resumir, o quizá organizar mis ideas, principalmente para mi mismo, para saber si esto es lo que sé, lo que pienso y sobre todo para reconocer lo que hasta ahora me pierdo y que es eso que he de asimilar y terminar por acomodar a mi propio esquema e ideario. Ahí voy: 

Primero creo que es necesario echar la mirada atrás. Intentar descifrar, razonar, de qué modo se llega a esta situación actual y para ello, aunque creo que podría ir mucho más atrás (tiempo de la II República Española o incluso antes) voy a empezar en 2007:

2007 - Presentado un nuevo Estatuto Catalán, aprobado en su propio parlamento y ciudadanía (aunque hubo un porcentaje alto de asbtención), casi a la par que el nuevo Estatuto Andaluz. En ambos se habla de Nación. El Estatuto andaluz es aprobado, pasa todos los filtros, el catalán se rechaza principalmente gracias a los votos del ala conservadora en el Tribunal Constitucional. El Estatuto catalán estaba principalmente impulsado por CiU, ERC y PSC. Sí, también PSC.

2010 - Llegada del PP al Gobierno Español.

2011 - Propuesta de pacto fiscal (A la vasca y navarra) por parte del Gobierno Catalán. Es rechazado por el PP.
Las manifestaciones independentistas en la Diada son cada vez más intensas y mutitudinarias.

2012 - Ante los "NO" Comienza a fraguarse una propuesta de Referendum avalado por el Parlamento Catalán: 85 a favor de realizar el referendum 41 en contra. 
Se Propone pactar el referendum entre Cataluña y España. El Gobierno del PP se niega.

2013 - El President Mas llama a una consulta ciudadana. Se rechaza y se considera anticonstitucional. Se llama a una segunda consulta alternativa.
En dicha consulta el 89% apoyan la independencia con una participación que no llega al 40%.

2014 - Escisión en CiU y en cierta medida también en el PSC. Nuevas elecciones. Que sitúan en la presidencia a Mas, con el apoyo de la CUP, juntos llegan a un 47% de los votos, se supone que todos ellos a favor de la independencia, si a ello se les suma los escaños de Catalunya si que es pot, se puede decir que un 63% del parlamento está a favor de un referendum (sin contar a PSC), lo cual no tiene que querer decir a favor de la independencia. 
El Parlament sigue con sus pasos sin escuchar la negativa del Constitucional. Mas es imputado por ello.

2015 - Ante la más que posible inhabilitación de Mas, Puigdemont es elegido nuevo President.

2016 - Mas Inhabilitado.
Se plantean propuestas al Gobierno español para buscar una salida pactada. Rajoy siempre se ciñe a lo que exprese el tribunal constitucional.

2017 - ... En él estamos y lo ocurrido lo conocemos. Lo que ocurrirá nadie lo sabe.

Y todo esto no sé si me ayuda a situarme o justo todo lo contrario, porque veo pasos, intentos, veo inmovilismo, dejadez, entiendo que la ley justa o no, ha de hacerse cumplir por quien gobierna, asumo el valor de poderes externos a los gobiernos, intuyo una sociedad que expresa deseos, anhelos, comprendo a quien se expresa y exige, empatizo si cabe aún más con quien calla... y aún así no termino de encontrar la salida, ni siquiera mi salida, en este laberinto. Y aún y con todo voy a intentar resumir mis máximas. Mías, tan solo mías. No son soluciones, sino mis ideas resumidas:

1.- Cortina anticorrupción: Todo lo hecho y no hecho entorno a Cataluña, ha servido y ha sido utilizado para tapar varios casos graves, delitos, de corrupción. Unos dentro de la antigua CiU y muchos en el actual PP.

2.- Autodeterminación: Creo que cualquier pueblo, cualquier grupo importante (unos 2 millones de catalanes o españoles o catalano-españoles... lo son), debe tener derecho a expresarse y además ser escuchado y atendido. Considero que la autodeterminación es positiva, una ayuda a la solución, si no la solución, en este caso. El modo de hacer visible a las diferentes partes y en consecuencia conocer las verdaderas mayorías (palabra mágica de la que todos se hacen poseedores con suposiciones y sin certezas), pero también las minorías amplias, que también han de ser atendidas.

3.- Referendum pactado: La autodeterminación se debe llevar a efecto mediante referendum y a mí me gustaría que este fuera pactado, acordado, consensuado entre ambos gobiernos ¿utópico? con un gobierno del Partido Popular en Madrid, sí, con un Gobierno sostenido por la CUP, sí, pero las utopías de hoy, no son sino las realidades del mañana. 

¿Por qué no poner encima de la mesa todas las posibilidades plurinacionales (centralismo, autonomía, confederación, estado libre asociado, anarquía y que cada uno sea lo que desea ser o no ser "nada", independencia...) a la ciudadanía y a partir de ahí que se haga política de verdad y los políticos hablen hasta entenderse? o al revés incluso ¿Por qué no hablan los políticos hasta entenderse y después presentan el acuerdo al pueblo para que este sea refrendado y si no lo es se vuelva a hablar? Yo lo hago con mis alumnos. Estoy seguro de que un grupo de niños de "todos los bandos" llegarían a acuerdos más lógicos, constructivos y beneficiosos para casi todos antes y mejor. 

4.- Modificar la Constitución: Creo que se ha de ser claro y refrendar con hechos lo que se dice. Hemos oído que todas las ideas son aceptables en democracia si son defendidas sin violencia y además no la defienden o se calla ante ella; pues bien, muchos catalanes han mostrado su deseo de ser independientes y lo han hecho sin ningún tipo de violencia. Hay que permitirles además de poder decirlo, permitir que tengan herramientas para serlo y para ello hay que modificar la Constitución española, anclada, aparentemente inamobible y que impide ser parte sentida de España a varios pueblos, algunos prefieren llamarlas naciones, pero también a personas individuales desarraigadas de sentimiento patrio pero muy cercanas a valores universales e impulsoras y defensoras de una realidad social enmudecida (la corrupción impune aleja, desidentifica, separa tanto o más que los sentimientos identitarios y mucho más si éstos sean respetuosos con las diferentes sensibilidades nacionales).

5.- Separación real de poderes: No es justo que la Constitución, ni la actual ni ninguna otra, esté en manos de un Tribunal Constitucional, elegido a dedo principalmente por quien gobierna. Nos llenamos la boca hablando de democracia y uno de sus principios básicos, la separación de poderes, en este caso entre legislativo y judicial, no es real. No nos podemos engañar, estamos más cerca que nunca, quizá, pero la llamada democracia, aquí, ahora, hoy, no es real. 

Llevado al "tema" catalán hemos visto como han sido encarceladas personas básicamente por su identidad política, en cambio otras han utilizado la violencia, supuestamente legítima, justificada y al parecer avaladas por la Constitución, de modo que sobre ellas o las personas que han ordenado que se actúe así, no solo no ha habido castigo, sino que han recibido elogios por parte del Gobierno. Entiendo poco o casi nada de leyes, pero éticamente, intentando utilizar el sentido común, algo se me debe escapar.

6.- El Senado: El maldito Senado. La cámara realmente más importante a nivel legislativo de España. aunque siempre se nos quiera hacer creer que es el Congreso, del cual ya aquí hable hace tiempo refiriéndome a la Ley D´hont que nubla el valor de una cantidad de votos, que tiene una representatividad cuando menos relativa si hablamos de circunscripciones, de provincias y que no representa el valor de una persona un voto. 

Pues bien, en mi opinión la representatividad se queda pequeña, paupérrima, en el caso del Senado incluso comparándola con la del Congreso de los Diputados: mismos representantes por provincia tengan éstas el tamaño y cantidad de habitantes que tengan (a excepción de las islas, Ceuta y Melilla) y a ello súmale una serie de representantes que escogen los parlamentos autonómicos y no, al menos de modo directo, los ciudadanos. Añadamos que la designación de los Senadores es individual  (hecho que me puede parecer positivo), no es por tanto obligatorio votar a todos los candidatos de un mismo partido político, y con ello preguntémonos por qué este dato no lo sabe una gran parte de los electores. Por qué ese desinterés por parte de muchísimos y sobre todo a qué se debe esa desinformación, a quién beneficia.

Llevemoslo ahora a lo ocurrido en Cataluña. Se decide en el Senado que se aplique el 155, la más que posible supresión de la autonomía catalana y vemos que entre los escogidos por los catalanes solo hay representantes que se han posicionado a favor de la autodeterminación y gran parte de ellos, además, favorables a la independencia de Cataluña. Ni uno solo de PP (que cómo no, gracias a este sistema electoral tiene mayoría absolutísima en el Senado), C´s, ni siquiera del PSC. En todo caso el valor de esta, esa, "democracia" creo que queda en entredicho y a mi parecer muy lejos del significado "poder del pueblo". 

Ideas. Tan solo ideas. Reflexiones que no llevan más allá más que a mí a aclarar las mías propias y quizá ni siquiera eso. Pero no dejan de ser, eso, ideas y buenas voluntades en un proceso, en un proces, del que pocos saben, algunos opinamos y los que más conocen priman su bienestar al global sin ejercer debidamente su gobierno.

Siempre me he dicho (y aquí mal empiezo si utilizo "siempre"...) que cualquier frase que contenga afirmaciones o negaciones categóricas pocos visos tiene de llevar la razón, pero estoy completamente seguro, de que todo, absolutamente todo es cuestión de voluntad y bondad. Espero, confío y deseo que así sea y que se llegue al punto al que se llegue prevalezca el buen hacer, la paz y la no violencia y los pueblos dentro de un mismo estatus político o no, sean cómplices y se ayuden por el bien de su ciudadanía y por el bien propio. 

2015/10/15

ROMA

...Y toca acabar la esta trilogía con la eterna, grande, mágica, histórica, sabrosa, preciosa, tremenda, clásica, moderna,  monumento en sí misma... y podría escribir toda una entrada simplemente calificándola, Roma. Me encanta. Una de las ciudades que más me ha llenado cuando en ella he estado, pues ella ha terminado estando en mí. 

Supongo que debería de hablar de la Fontana di Trevi, de la capilla Sixtina, del Castillo de San Angelo, de la plaza Navona, del Pantheón o del Coliseo... pero... por un lado de esto está casi todo dicho y por otro de todos ellos solo deseo hablar del Colosseo, el monumento que más me ha emocionado e impresionado nunca.

La primera vez que lo vi, que llegue a él, fue mágica, inolvidable, muy deseada; en cambio la segunda, lo que más tuvo de especial fue la despedida, el verlo desaparecer ante mis ojos a medida que nos adentrábamos en la boca de metro del mismo nombre. Es un lugar que transmite, que más allá de sus milenarios muros esconde una esencia, un ser, un corazón forjado en las innumerables historias que habrá contemplado y que no hace sino transmitir sensaciones que, al menos a mí, ningún otro lugar nacido de la mano del hombre me haya contagiado. 

Retornaría a él eternamente, volvería a hacerlo meta, razón de ser o motivo de culto un año sí y otro también. Divisarlo de nuevo tras esa curva en la plaza Venecia, sentirme mínimo ante él, admirar su inmensidad estando en su interior, recrearme viéndolo iluminado por la noche, correr por verlo de nuevo, voltearme lentamente una y otra vez antes de alejarme de él definitivamente como queriéndome decir "aprovecha, disfruta hasta el último segundo de su inmensidad"... Anfiteatro Flavio-Colosseo, tua fama crescit eundo.
Pero no puedo acabar esta entrada sin escribir sobre Monti, esa zona cercana a Cavour, uno de esos barrios que tanto me gustan. Con esencia, personalidad y vida propia. Un lugar de color sepia, crudo, adoquinado, de fachadas desconchadas y plantas trepadoras, de forja, piedra y madera, tranquilo y muy cercano al bullicio a la vez que alejado de él. Me encantó su Fontana di Catecumeni y ya no tanto por ella en sí o por la arquitectura del lugar, sino por la gente que la rodeaba y esa transmisión de toque indie, de gente más allá de lo superficial y más acá de lo irreal. 



Roma, Monti, quisiera volver y dormir en ti, tras cenar en cualquiera de tus birrerias, tras dar dos pasos más allá y ver aparecer el Coliseo iluminado, tras dar dos pasas más acá y ver desaparecer el Coliseo iluminado.

2015/10/06

CROACIA

Cuando uno da el salto y cruza al otro lado del mar, muchas veces no sabe aunque intuya que puede haber al otro lado. En este caso el salto resultó ser más literal de lo realmente esperado, pues brincar de Venecia a Istria, tiene un vaivén importante en mitad del Adriático y unos lazos culturales e históricos también importantes.

Pula fue por tanto la puerta de entrada a tierras croatas. Lugar entre un pasado romano más que evidente y atractivo, y un presente industrial y portuario también tan evidente como poco atractivo de día y atrayente de noche gracias a las luces de sus grúas en el muelle. Ese contraste pudo ser el mismo del que disfrutar nada más pisar la ciudad. Recibimiento por todo lo alto en el majestuoso e histórico teatro romano a cargo de los banales y modernos cantantes de Ska. Choque de culturas. Mestizaje de épocas. Mestizaje racial a su vez entre China y la propia Croacia en el hostel, Contraste de nuevo entre la simpleza del lugar y la complejidad tremendamente sencilla de sus seres. Hvala, Xiexie.

Alejándonos ya de Istria y de la mar, adentrarse en el corazón de Croacia, resultó ser de lo más reconfortante de todo el viaje. Todo el mundo habla maravillas de la costa croata, de sus playas y sobre todo de sus aguas cristalinas color turquesas; pues bien, no seré yo quien quite razones, pero doy mi voto a las mejores aguas, al más atractivo lugar de los visitados, a Plitvice y sus lagos. Hermosos. Mágicos. Únicos. Remanso de paz. Unión y tranquilidad junto a las brasas. Humildad y grandeza las de sus gentes. Hvala Anna

Y de la paz al bullicio, de nuevo al Adriático para encontrarnos con Split, la más ciudad de las ciudades visitadas. Punto de encuentro de la hinchada de toda la costa en el estadio del Hajduk, lugar donde salir de noche y bien de noche, sitio donde invadir las aceras para aparcar "bien" el coche y sorprendentemente, ciudad en la que descubrir el poder de antaño en su cultura y casco antiguo. Split, aparentemente prescindible resulto no serlo tanto y en especial el apartamento Cordis y la familia que lo gestiona. Gracias a Joxipa, la Mamma y sobre todo a Shandra- Estar allí resultó lo más parecido a estar en casa, con la mirada de la ama constante en el cogote, con un "come, hijo come", un "no hagas ruido" o "portate bien" a cada instante. Aunque parezca lo contrario, recomendable.

Y si Pula fue la puerta de entrada, Dubrovnik resultó ser la de salida. Lugar precioso, histórico, monumental, recomendable pero quizá no en pleno verano. Los "guiris" eramos demasiados en esas fechas y quizá robábamos el encanto a un pueblo que en estado natural, puede ser aún más bello de lo que ya es. Invasión turística por tierra, mar y aire que hacen en este punto un lugar de viaje al exterior de la persona. Invasión contra conocimiento y sentimiento.

En definitiva, una tierra preciosa, abrupta, histórica y natural que esperemos no deje de serlo. Personas amables, preciosas, acogedoras, buenas que esperemos no dejen de serlo. Croacia Adriático, montaña, lagos, agua turquesa y riquísima, sonrisas y bienestar.

VENEZIA

Retorno pisando las huellas propias a ese lugar de cuento, único y diferente aunque para mí menos especial de lo especial que es en general para el resto de los comunes. De nuevo comienzo de ruta, primer paso de viaje. Diferente pero comparable.

Podría hablar de sus góndolas, sus calles estrechas y desconchadas, de sus tiendas caras, de su preciosa plaza a menudo inundada, de su puente Rialto sobre el gran canal, de su "mercato"... Podría hablar de todo lo que todos ya han hablado, pero esta vez he prefiero quedarme con lo menos de todos y lo más mío: quiero rememorar las zancadas en el "Parco delle Rimembranze" y el escondido barrio judío veneciano.

Mágico y al alcance de pocos está despertar y galopar entre estrechas calles y callejones siguiendo flechas que te guían a la inmensa plaza San Marco al amanecer cuando aún las cafeterías abren y los turistas escasean en la isla mágica. Calles, gran plaza, zancadas junto al adriático viendo descender de los barcos a los turistas en su mayoría asiáticos y allí, más allá, aún más al este, justo al tomar la curva antes de cruzar uno de los centenares de puentes, se encuentra el parque de Rimembranze. Un lugar poco visitado, menos veneciano y por tanto más, más real que muchos de los megaturísticos sitios de la isla, pero un lugar necesario al que escapar si uno quiere encontrarse, si desea ser el extraño, si no desea saludar a un vecino con la camiseta de la Behobia, pero al hacerlo se sabe especial y propio, en un

lugar de los "míos".

Y así dejándose llevar por la fuerza centrifuga que parece me invade en el lugar convirtiendo lo inesperado en esperado o deseado, uno escapa de la calle principal, del redil y sin saber muy bien como se deja invadir por lo más normal que en Venecia resulta lo inusual, lo que menos llamaría la atención en cualquier otra ciudad, en la isla de los mil y un canales es lo diferente; ese lugar sin casi gente, sin turistas, con las fachadas más simples y obreras adornadas con la ropa tendida de cualquier maneras, que no es sino la manera en el barrio judío.

Pues eso... "Io sonno el fliglio de la mia mamma..." y quizá por eso vamos juntos hasta italia, quiero comprarme un jersey a... a... a cuadros.

2015/04/29

EDINBURGH (Y MÁS)

Dos ciudades en una. Una clásica, antigua, histórica y otra moderna, activa, funcional y ambas unidas a una imagen un tanto tétrica, oscura. misteriosa y a la vez jovial, atenta y atractiva. 

El castillo te observa allá por donde vayas e impone su sello e identidad, estés donde estés. Desde el la mítica artería de Royal Mail, irriga a toda la Old Town vida y actividad a lo largo del día y comienzo de la noche con sus tiendas de souvenirs, su William Wallace particular, los turistas, los edificios históricos y sobre todo ese misticismo y punto de unión entre historia y terror que guardan todas esas callejuelas y callejones que parten de dicha avenida o te hacen llegar a ella.
Las historias de un pasado en el que miles de personas se agolpaban en aquellas calles y edificios por protegerse de tantos y tantos enemigos que escoceses se han creado a lo largo de la historia (no se han perdido ninguna guerra de mediana o gran importancia...) y los camposantos en cada esquina, hacen de Edimburgo un lugar único y especial. No conozco ninguna otra ciudad en la que ir de picnic o jugar en un cementerio esté a la orden del día y sea tan natural como parecen haberse convertido las tétricas historias de George Macenzie en Greyfriars, las miradas por encima del hombro a todo lo que provenga de más allá de las "islas del Reino" o ese ejemplo que es Bobby, posiblemente el más "Listty" y un ejemplo para todos y cada uno de los seres humanos.

No es de extrañar, por tanto, que tanta gente haya querido huir de ese centro de la mitad del medio y generar otro tanto un poco más allá, a pesar de que entre medias hubiese quien prefiriese acabar consigo mismo al cruzar el North Bridge y quedarse por tanto sin disfrutar de la New Town. En ella se encuentra todo lo que una capital de país puede o ha de tener y a la vez, multiples curiosidades como el capricho de construirse un edificio dentro de otro como hiciera Bill Gates no hace tanto, todos esos pubs que en cada corner puedes encontrar con música en vivo casi todos los aterdeceres del año y sobre todos esos enormes jardines de West Princes Street

Si la curiosidad le lleva a uno a ver la ciudad desde las alturas la colina de Arthur´s seat es un buen lugar, quizá el mejor, pero ese que uno no se debe de perder es Calton Hill, lugar tan inútil como interesante y atractivo. 

No cabe duda de que una vez llegados allí, escapar del bullicio y adentrarse en la Escocia profunda es un deber. Para mí en cambio fue más un debe, un "space mountain" particular. Con una excursión en rebaño, uno se hace una idea pero muy posiblemente no a la idea. Sí, conoces las Scotish cow, algún que otro Loch que llama la atención, intercambias parte de tu ser con alguien a quien has de decir "excuse me?" tres o cuatro veces antes de decir "yeah", pero te queda la impresión de haber visto los Pirineos en Peñas de Aia. Razón de sobra para volver al lago Ness, a conocer la noche y los estadios de Glasgow y sobre todo esas ganas locas de cruzar las Hightlands hasta llegar a Inverness. 

En el proyecto está la sala de espera de la felicidad, en el lugar, el sueño en sí y el comienzo de nuevos "ametsas", en uno mismo y en los que sonríen y quieren sonreír a su lado, la felicidad. Por eso precisamente en esos días, uno se da cuenta de lo deseable y esencial que es VIVIR, actuar, hacer, llevar a cabo y dejarse de tanto y tan importante y a la vez tan banal, como es la palabra en el viento. Allí en medio del verde, del miedo, de la música, de las pigys, de la cerveza que acompañaba el oink y su salsa de haggis, de las sonrisas... uno obvia las circunstancias, simple y complejamente VIVE y hace que ellas, las circunstancias, se generen al son que uno baila. Y yo quise bailar, bailar en Rat Pack o en un tugurio cualquiera pero también en Picadilly, Soho, Covent Garden y allí donde las circunstancias fuesen generadas.


2014/06/09

... AL DEL SENTIMIENTO

No puedo olvidar aquella sensación por muy lejana que quede en el tiempo en la que me derrumbaba porque mi rodilla deshecha sin saberlo, no conseguía hacer que me mantuviera en pie. Entonces fue el fútbol el que me dejo, el que pese a desconocerlo me estaba abriendo otras puertas por descubrir. Hoy, no sé decir cuantos años después, puedo decir que desde entonces he redescubierto el que todo te salga rodado, inventado mis carreras personales e incluso buceado en mares inesperados, pero quizá ha llegado el momento también de reconocerme que he podido reconquistar al balón, y es que éste...

Me enseño desde bien pequeñito a enfrentarme a situaciones desconocidas, a socializar junto a diferentes e incluso iguales que a veces resulta más complejo.
Me enseño a superar retos, a trabajar desde la humildad, sabiendo que ser un perdedor puede ser una de las mayores victorias en la vida (jokoan gogorrak baina, bihotz onez beteak...).
Me enseñó que a veces hay que hay que liderar, capitanear un proyecto, con brazalete o sin él, que hay que hablar mucho en el campo. HABLAR, con mayúsculas. Hablar y LEER, con mayúsculas también, comprender lo que ocurre, y en consecuencia actuar del modo que mejor te convenga y si eso no es posible, del modo que peor le convenga a tu contrario.
Me enseñó a respetar y valorar al de negro, a los otros y por supuesto a los "míos" y a mí mismo.
Me enseñó qué es lo que no debía de hacer, lo que no quiero ser.
Me enseño, por tanto, a ser listo, y algo más inteligente, y aunque suene pretencioso, algo más sabio también.
Me enseñó a ser el de la "Capi" en el pueblo y el del pueblo en la "Capi".
Me enseñó euskara.
Me enseñó sin serlo a ser un "one club man" y es que pesa a haber vestido la camiseta del Oiartzun, del Power Rangers y el Art Café, pasando por el "Viejas Glorias", "Antes muerta que sensilla" y el "LANIK ET", siempre me he vestido con la zamarra de la lucha, la entrega, y el darlo todo pese a tener muy poco.
Me enseñó algo de geografía y a viajar.
Me mostró las primeras cenas, juergas, el "Txala", lo prohibido, las reglas y por tanto como romperlas, como coger el balón siempre a pesar de que hayas sido tú quién lo ha tirado fuera.
Me enseño a segar la hierba, dejarme la piel en la gravilla, encharcar el parqué y a rebozarme en el lodo.
Me enseñó que hay vida más allá de él y siempre unida a un sentimiento, como él mismo lo es y que en esa vida puedes luchar por recuperar lo que un día fuiste y siempre has querido ser y que por tanto, al menos en cierta manera, ya eres.
Me enseñó a despejar los marrones, a pasársela al compañero de cabeza y a bajarla con el pecho para uno mismo.
Me enseñó a dar la mano, a firmar, a guardar lo propio, a defender lo que uno más quiere y a soñar con lo que uno más desea.

No sé si el pasado 25 de diciembre jugué mi último partido de fútbol o no, pero sé que esta vez no es él el que me ha dejado a mí y sobre todo sé, que de un modo u otro yo jamás le dejaré.


Dedicado al fútbol de verdad, el del sentimiento.

2014/04/29

PRAGA

Zortzi hilabete jada taxi hartatik jeitsi eta aireportuan barneratu nintzala agur esaten magikoa omen zen hiri hartatik. Zortzi hilabete arantza kendu ezinik, bazen beraz, berpizteko unea, zahartasunetik ikasiz, gazte, bizi, sentitzeko unea; eta hantxe nengoen, berriz ere taxi batean, baina oraingo honetan aireportutik aldetzen, hiri magikoari kaixo esanez.

Ilargiak ongi etorria eman zidan, eta hari esker ezagutu ahal izan nuen alde zaharreko plaza nagusia, Staromestske Namesti, eta baita Carlos IV.aren zubi ikusgarri eta famatua. Ilargiari esker diot, Bilbo eta Düsseldorf-eko garagardoengatik izan balitz ohean geldituko nintzatekeen eta Txekiar Errepublikako hiriburara heldu nintzanean, Tyn Hosteleko koltxoia eta almohadaren erosotasuna frogatu besterik ez nukeen egingo, baina ilargiaz eta bihozkada batez bultzatuta hiriaren bihotza sentitu ahal izan nuen.

Hurrengo egunetan ezagutu ahal izan nituen hiriko gainontzeko auzoak ere, ezberdinak izan arren denak magikotasun, edertasun zisku batez ikututa. Baina agian ederrenetatik ederrena, ibaiaren mendebaldera gelditzen zen Mala Strana izan zen. Bertan Katedral nagusia eta Pragako gaztelua. Bertan ere, Nobleen etxe ikusgarriak hornitzen zituzten lorategi harrigarriak, Tenpluak, Eiffel dorrea baino altuago dagoen Eifel dorrea, zeinetatik Praga osoa bistaratzeko aukera daukazun. Eta hantxe ere, usain erromantiko erraldoi bat, norberarekin zoazenean itotzeko aukera eskaintzen zuena. Hori dela eta, hoberena funikularra hartzea izan zen zonalde modernoan barneratzeko eta neure buruari esateko, auzo txikira, bihotzak maizterren bat duenean bueltatuko naizela 

Nove Mesto-n aurreko urtean London edo Stockholm-en galduz, ni aurkitzeko izan nuen sentsazio haiek berreskuratu nituen. Auzo hau, aipatutako beste bi hiriak bezain kosmopolita izan ez arren, badu hiri handien kutsu berezi hori, zeinetan, bakarrik joanda ere inoiz ez zauden bakarrik. Argiak, etorbide nahiko zabal eta luzeak, garagardotegi tradizionak neoizko zulo zabaletaz nahastuak, beraiengana erakarri nahi zaituzten bizitza txarreko gizon zein emakumeak eta historikoki, hiriaren une garrantzitsuenetan, jende gehien bildu duen Wenceslao plaza ikaragarria.

Iparraldean, Judutarren getoa izandakoarekin topatzeko aukera dago. Ederra ez den hiriko zonalde bakarra, baina bere xarma duena hala ere. Derrigorrezko bisitaldia ezagutu ahal izateko gizakiok zer egiteko gai garen eta batez ere, zer ez dugun egin behar jakiteko. Sinagogak non nahi, Kafka-ren buru handiz egindako bururik gabeko estatua eta batez ere galdu ezin den eta nik galdu nuen judutarren kanpo santua. 

Baina, nire egoeran, Pragan nonbaiten berezi sentitu banintzen, hori Stare Mesto-n izan zen. Bertan, jakina, erloju astronomikoa ikusi ahal izan nuen, Tyn eliza, eroritako udaletxea, bertako produktuak eskeintzen zituzten postu xarmangarriak, hiriaren aintzineko sarrera izan zen bolboraren dorrea, baina baita, sua norberan iskutatuta dagoela aurkitzeko tokiak eta batez ere, begiak txikituz ni neu haundi ikusteko aukera ematen zuten garagardotegi tradizional eta bereziak.

Eta heldu zen Argentina eta Arrasateko azentuaz eta piano baten soinuaz kasu honetan, hiriaz beste behin ere agurtzeko garaia, taxian berriz ere Pragatik aldendu eta bertako aireportura gerturatzeko unea, baina kasu honetan jadanik, arantza bat izan gabe bihotzean, hauxe hutsik izanda erabat.

CORRER NO ES SOLO CORRER



2013/08/08

BERLIN

Olor a Curry, sabor a una mezcla entre currywrust, Donër Kebap y mucha bier, tacto de cañón prohibido, sonido tecno, vistas de una renovación aún por terminar donde conocer sin comprender para no olvidar.

Un pasado avergonzante marca el sello de la capital alemana haciendo de sus edificios parte del ser de los Berlineses, de ese deseo de renovar, de mostrar su capacidad de resilencia al mundo, algo así como decirle al resto de los vivos "Somos capaces de hacer estas grandes cosas del mejor modo posible..." además de hacerlo sacando pecho; eso sí con la cabeza gacha, escondidos detrás del oscurantismo que en muchos casos marcan sus tatoos, su imagen ruda, sus erres y ges extremas y ensordecedoras; y es que a la frase entrecomillada, quizá le sobran puntos suspensivos y le faltan letras que digan "... a pesar de que fuimos capaces de hacer aquellas otras del peor modo posible".

Brandenburger Tor es el emblema, la imagen de la ciudad, desde donde es sencillo llegar al Reistag, uno de esos pocos lugares en los que la ciudad exhibe la bandera alemana, un ejemplo más quizá de la frase anterior en cursiva, aunque no tanto como Eisenman, el monumento levantado a los judíos asesinados en Europa simplemente por serlo. Chocante, extraño ver como en la representación de cientos de tumbas hoy juegan los niños, se besan los adolescentes o los turistas paseamos entretenidos y contentos como si fuera un divertido laberinto.

El muro es quizá la esencia de todo esto que sin verlo realmente sientes. Puntos que pasaron de ser lamentación para pasar hoy a ser... lamentación, pero al menos monumental, repito, necesaria. Ni siquiera los grafitis de East Side Galery llegan a ser lo que un turista al uso espera de una galería de arte, pero de nuevo muestran bien a las claras el mejor modo posible... el peor modo posible.

Haciendo enfasis en la idea, nos encontramos con los bunkers de la guerra fría, esos enormes zulos bajo tierra escondidos, o no, para proteger a los berlineses de un supuesto ataque nuclear que aún no llego. Y digo escondidos, o no, porque a veces están a la vista siendo una compleja estación de metro convertible en refugio. Racional irracionalidad. Infeliz ingeniería alemana. Grandeza de la que pavonear sin dejar de sonrojarse una vez más.

Pero si hay un lugar donde no hay modo alguno de sentir orgullo de ningún tipo, ese es Sachsenhausen, campo de concentración nazi reconvertido poco después a campo de exterminio. No hay palabras. Incalificable. Ir, estar, escuchar, aprender, ver, conocer, no comprender y seguramente sentir, pero no demasiado no vaya a ser que la tristeza, un sentimiento, nos impida simplemente sentir.

Y por lo demás recomendables calles para perderse como Unter den Linden, parques enormes como Tiergarten en el que sorprenderse viendo ante ti un zorro, largas avenidas llenas de vida donde disfrutar de cervezas y sonrisas rodeado de extraña normalidad prohibida pero legal como Oranienburger Strasse o Karl Marx-Allee, y por supuesto Alexanderplatz, centro neuralgico de la ciudad, y ya en otro estilo mucho más cuidado y digamos bello-tradicional, en la isla de los museos,´donde poder ver la Berliner Dom o Pergamonmuseum.

Berlín, una ciudad que no llena los ojos por su belleza, pero que más que llenar hace rebosar la mente de ideas, de recuerdos, de conocimientos, diría que imprescindibles para valorar lo que somos o simplemente que somos.

2013/05/18

SÍNDROME DE ESTOLONDON

Siete días huyendo de la rutina, del bienestar habitual, del sota caballo y rey, para pasar a lo novedad, al bienestar esporádico, al jack, queen and king. Siete días que surgieron de la nada o quizá de ese todo, que hace de la casualidad lógica en estado puro cuando la lluvia deshace cual castillo de arena, sueños forjados a la sombra de luz en el horizonte. Siete días de soledad. Siete días en los que mirar al exterior, para ver el interior donde encontrar solo algo del ayer, mucho, todo del presente y olvidar el futuro.

LONDON
Nunca otra ciudad, otro lugar, me ha ofrecido esa posibilidad de echarme a mi mismo tanto de más, de encontrarme casi en cada pisada, en cada lugar donde a pesar de estar rodeadísimo de seres, SER ante todo uno. Uno y tantos. 
Corríendo en Regent´s Park junto a cientos, me sentí de nuevo único. No era ni mucho menos mi primera carrera, pero sí la primera después de mucho tiempo, demasiado. Sensaciones neceserias. 
Paseo inigualable junto al Tamesis unido al gentío a menudo en Tower o London Bridge y tan tranquilo y solo en St Katherine Docks. Externo y tan tradicional en Borougth Market, como interiorista y moderno escasos pasos más allá en el Tate Modern
Britanico a más no poder el Big ben, Westminster, Buckingham palace, The tower of London, Portobello o Craven Cottage y mundiales Oxford Street, el London eye y, por supuesto, Piccadilly Circus.
Nocturnidad y alevosía en Covent Garden, para ser el solitario más acompañado de la Gran Bretaña gracias a Argentina, México y Alemania; y sobre todo el Soho, corazón del ser Londinense cosmopolita.
London, donde perderse en sus calles resulta encontrarse.

STOCKHOLM
Y volando uno es capaz de llegar tan cerca y lejos a la vez, como del Soho al Sofo, donde tomar unas cervezas por ojo y medio en garitos realmente especiales y merecedores de una y dos visitas.
Pequeña gran ciudad que recorrer sobre dos ruedas, cruzando puentes y puentes que unen islas rodeadas por aguas gélidas. Islas cercanas en el espacio y a la vez tan lejanas en su ser como Norrmalm, centro moderno, financiero y real de la ciudad, Skeppsholmen, pequeña islita de cuento llena de museos y de barcos de madera, o Gamla Stan, corazón en este caso del ser de Estocolmo y casi me atrevería a decir que de Suecia entera. Colores pastel que pintan fachadas antiguas, historias de siempre, callejones estrechos convertidos en visitas obligadas, luz escasa producida por farolas de forja y por las velas que acompañan cada merienda-cena en los restaurantes de esta isla, de esta pequeñita ciudad dentro de la ciudad de Estocolmo.
Pero yo me quedo con Djurgarden, al este de la ciudad donde se esconde... donde se esconde... donde encontrarse a uno mismo escondido rodando o corriendo o simplemente sentándose admirando el "lago" helado, Djurgardsbrunnskanalen. Lugar en el mundo, lugar en mi mundo.

Síndrome de Estolondon: dicesé de la sensación de libertad y bienestar que siente un ser al estar semipreso en Londres o Estocolmo y su posterior deseo de volver a ese estado de semicautiverio.

2013/02/12

VALENCIA

Paseando por sus calles sientes dar pasitos al frente, hacia delante, necesidad y deseo unidos en esta ocasión. Avanzas sin realmente dejar atrás lo importante, parte de uno mismo, de un ser, pero a la vez alejándote de todo aquello que te marcó, que pasó de impulso y sensación conviertiéndose en estado y que a su vez, da paso a uno nuevo, a un frente como todos desconocido aún así deseado y positivo.

Cada zancada puede marcar quizá un contrasentido, un más cerca de, un más lejos de, metáfora de la propia ciudad llena de contrastes con olores que van desde el tufo a cloaca de muchas de sus calles, al olor a loción de fresa constante. Paseos rodeados de majestuosos edificios centenarios no tan lejanos a muchos otros semiedificados, grafiteados, dejados a la mano del tiempo. Cruda realidad en forma de perro cercano a su amo junto a una flauta y churros no comestibles tumbados en un escaparate donde el vestido de fallera luce más por su precio que por su propia creación. Naranjas, naranjos extraordinarios y sorprendentes malos zumos. Sonrisas cercanas dispuestas a la ayuda a pesar del uniforme y la pistola enfundada en el cinturón, que chocan con la nula alegría y atención detrás de la barra de esa chica disfrazada dentro de una camiseta de "Los Ramones" estilo malota-posh. Real como la vida misma a más no poder, la propia vida de cada uno de sus seres e irreal la de sus gentes y animales en una ciudad dentro de la propia ciudad, Arte y Ciencia que aparecen tanto como parecen desaparecer. Descanso y tranquilidad a cada instante tan solo robado por la actividad y el ajetreo de cada momento. Cercanía y lejanía a la vez. 

Valencia desconocida conocida a la que volver o no hacerlo para andar y desandar cuando todo cambia y nada se transforma.

2012/12/26

¡DESPERTAOS Y A BAILAR!


Suena el despertador incluso en vacaciones y aparece una sonrisa al despertar. El tiempo no acompaña del todo, bastante humedad, temperatura no muy agradable, nubes... pero aún así uno quiere pensar que el tiempo acompaña del todo, un minuto más, una hora más, un día más... duchita plácida, que no baño, desayuno correcto, que no opíparo y viaje allí, que no más allá. Abrazos, sonrisas, emociones, sentimientos, incluso el ofrecimiento de un hogar siempre en esas tierras... y a partir de ahí es cuando uno baja cuatro pisos, pisa tierra firme y húmeda y se encierra en la caja de la verdadera gran mentira, en esa envuelta de papel forjado con falso espíritu navideño. Se entra en ella con una sonrisa, soñando, buscando ilusiones y se sale con una sola ceja, pisado por la realidad y rabioso por la indiferencia y los destellos de altiva superioridad representados en un ser al menos tan ínfimo como yo.

 "...Te mirarás al espejo y no te reconocerás...
Del que salío esta mañana, no quedará ni la mitad..."

Te tranquilizas, de un modo u otro, pues aquellos que te aprecian y a los que aprecias, no tienen culpa de nada, no se merecen sufrir la ira provocada por la insensibilidad de tantos otros. Un par de besos, una sonrisa preciosa, cómo no, y te desplazas creyendo que levitas pero el efecto no dura mucho. Es inevitable mirar atrás y no poder ver más allá de las luces, éstas ciegan y de nuevo corroen el interior.
"...Vendidos a los mercados, que no te dejan respirar...
Vivimos hipotecados, para poder morir en paz..."

"Es que las condiciones hoy, en esta situación, ya no son las mismas" ¿y es que esas condiciones solo las he provocado yo? ¿es que yo soy el máximo responsable de esta situación? "Mandar esto, es trabajar en balde..." y lo que usted ha hecho durante un cuarto de hora que ha sido ¿trabajar en palangana o más bien en cubo de basura? 
"Esclavos de los imperios, que nos marca la sUciedad,
asumimos nuestros roles, para que puedan funcionar!"

 Solo queda suspirar, coger aire y relajar para de nuevo abrazar, disfrutar y gozar de la amistad, de la buena gente, de esos valores desaparecidos que como mejor que nadie me comentaba no hace mucho Txema con la respiración entre cortada "... son los que te hacen tirar pa delante". Así que toca de nuevo desandar para poder andar y en la curva mágica poder soñar que vas a soñar.
 "Y todo para qué, todo para qué??
Para poder soñar, que vas a soñar..."

 Y es allí en plena curva donde se aparece Peñas, la casa de Olentzero a quien no seré yo quien ose llevar la contraria y recordar que ayer mismo me dijo que disfrute de mis paseos en bici, de las carreras con Beltzi, de los momentos agradables con mis enemigos íntimos, por supuesto de mi family, de ir con ganas a que mis niñ@s me hagan trabajar, que goce de mis reportajes, que sepa correr un estúpido velo ante las reducciones de sueldo y los propios mercados, que sea un poco (no mucho) cocinillas, que viaje, que la Real gane la liga (...), que me vista guapo aunque no lo sea, que descanse lo que necesite, que viva tranquilo y relajado, que sea chistoso y filósofo (no iré tan mal si me he puesto a escribir esto...), que continúe informando y siga la actualidad y que encuentre calma y felicidad.
 Pues va por ti Olentzero, por mí y por todos mis compañeros ¡Sube el volumen!
 "Muertos hoy,despertaos y a bailar, liberad las almas..."

2012/11/21

BOCANADA DE AIRE FRESCO

Del 21:30 al 35:00

"...En esta situación social tan complicada que vivimos, que parece que el que más tiene más vale y los valores andan un poco perdidos, yo creo que a través de experiencias de este tipo ("al Sur del Sur", Expedición a Tierra de Fuego), surge una bocanada de aire fresco para fijarnos en esos valores que merecen la pena, como es la amistad, la colaboración, los apoyos, la solidaridad, que son al final y a la postre, los que te posibilitan que las cosas vayan "pa delante".

Txema Uría

2012/11/01

ELECCIONES AL PARLAMENTO VASCO 2012

Ya en las elecciones Generales proponía una reflexión más allá de los resultados oficiales de las mismas, de la lectura en escaños consecuencia de la ley electoral actual. Si en aquel caso concluía que la validez del Senado era poco menos que nula y que la "democracia" no era tan real como debería ser, un año después, en estas últimas elecciones para designar nuevo Lehendakari y Parlamento Vasco, me reitero en mi idea de que el método para conceder los escaños a los diferentes políticos es injusto y más si cabe que en el caso del Parlamento Vasco. 
La igualdad de número de parlamentarios designada por Territorio Histórico, es decir formando tres circunscripciones con la misma representación en escaños, 25 tanto en Alava, Gipuzkoa como Bizkaia a pesar de que el número de habitantes es muy diferente en cada Provincia, hace que el Parlamento no muestre una imagen totalmente acorde con la sociedad vasca a la que debe y dice representar. Resulta un tanto antidemocrático que un voto en cualquier localidad Alavesa tenga un valor casi cuatro veces mayor que al realizado en Bizkaia. 
Si a ello le añadimos el controvertido sistema D´Hondt para contabilizar los sufragios y el mínimo del 3% de número de votos por circunscripción para poder optar a un escaño, damos con un Parlamento un tanto lejano a la Democracia Real.
La siguiente imagen vale más que mil palabras, aunque seguramente tanto como un voto a un partido minoritario en Bizkaia o incluso en Gipuzkoa...