2018/10/03

CURSA BTT RIPOLLES


La misma y a la vez nueva experiencia. Hacía mucho que no realizaba una prueba BTT y la primera en la que iba a hacerlo al más puro estilo hamster, 4 vueltas a un circuito que unía zonas técnicas, alguna subida, una bonita bajada, pista, sendero, hierba y asfalto. 

Amanecer temprano para salir desde el centro de Barcelona cuando aún la ciudad dormía para a las 9:00 comenzar a rodar y disfrutar de una divertida e intensa prueba. Otras veces había apostado por poquitos kilómetros siempre que había opción de elegir entre distancia corta o larga en una prueba, en este caso la apuesta fue también por poquitos kilómetros pero siendo ésta la opción larga.

Y allí, jugando a ser joven en este punto de mi vida en el que sin parecerlo lo soy, disfruté como un niño pedaleando como un veterano y es que en ese caso pareciéndolo lo soy.

Una horita justita para ir rápido de vuelta al verdadero juego que no es otro que mi propia vida, mi vida, y allí perdernos por el Born, encontrarnos con el nou Rabal o comer en Dos Palillos como regalo de cumpleaños a aro pasado rememorando lo vivido un año atrás o más allá. O más acá. 




LA FÁBRICA DE LAS SOMBRAS


2018/04/08

WIR WÜNSCHEN: UNENDLICHKEIT - Capítulo 5: FUSSEN

No podía ver nada, tenía los ojos tapados y las manos y los pies atados con unas cuerdas que a su vez, parecían estar conectadas entre sí.  Tan solo podía oír las voces de aquellos soldados alemanes y el ruido que desprendía el motor de aquel potente todoterreno. Walter no estaba allí conmigo y di por hecho que a él lo llevaban en el otro carro, el de bandera italiana.

Los soldados no nos trataron mal, ni siquiera al detenernos cuando tuvieron que ejercer cierta fuerza a la escasa resistencia que opusimos para poder dejarnos inmovilizados y sin visión. Desde el principio nos dijeron que seriamos libres si colaborábamos con ellos, pero lo cierto es que yo de camino a donde quiera que fuéramos, me temía una vez más lo peor. 

El coche redujo su velocidad hasta llegar a pararse por completo, sentí por el frío que la ventana se abría permitiéndome escuchar primero una nueva voz externa y después el sonido de unas puertas abriéndose ante nosotros justo antes de que el coche volviera a avanzar unos metros.

-Hemos llegado, quítale la venda de los ojos. Ya puede ver dónde estamos, eso sí, las manos y los pies que sigan atados hasta que pueda realizar la tarea.

Mientras notaba como las manos se acercaban a mi cabeza y comenzaban a aflojar aquella especie de antifaz, tan solo deseaba no encontrarme de nuevo en un campo de concentración. Se me hizo eterno aquel tiempo que estuve dentro del vehículo todo terreno, pero desde luego no había dado tiempo ni mucho menos para retornar a Dachau. 

Cuando al fin mis ojos quedaron al descubierto, miré a través de los cristales y pude ver como Walter se encontraba también allí, descendiendo del otro coche. Una nueva mirada cómplice reconfortó mínimamente mi estado a pesar de la incertidumbre que suponía estar en aquel lugar desconocido.

Nos condujeron a ambos a una sala solitaria y en el trayecto hasta llegar a ella, parecía evidente que no nos encontrábamos en nada parecido a Dachau. Si aquello era una prisión desde luego nada tenía que ver con aquella explanada rectilínea, fría, simétrica y ante todo y sobre todo triste y lúgubre, pues las paredes e incluso los techos estaban revestidos con pinturas extraordinarias, los suelos cubiertos por alfombras con dibujos geométricos perfectamente unidos unos a otros y la luz se imponía ya no solo en los pasillos, sino también en aquella sala en la que nos encontrábamos de momento solos y expectantes.

-Ya te dije que no nos podíamos fiar de ella.- Comenzó diciendo Walter.- Alguien que lleva impreso en el frontal de su coche el logo de las Fuerzas Nacionales Fascistas Italianas no puede ser pájaro de buen agüero. 

- Rasso parecía un hombre de fiar, de total confianza para su primo Borja Mari.- repliqué yo.

- Sí pero no es Rasso quien nos llevo a Reutte, ni quien te convirtió en su marido. Fue ella y recuerda como era saludada al entrar en cada cervecería de München, al doblar cada esquina de la capital Bávara.- Siguió furioso mi siempre negativo amigo.- Como nos desnuden tal y como hacían a todo aquel que entraba en Dachau estamos perdidos.

Tenía razón, los números tatuados que ambos llevábamos en nuestro antebrazo podían delatarnos ante los soldados de las SS. Aquello sería el fin definitivo si es que el hecho de estar allí retenidos ya no lo era. Posiblemente tras el recuento realizado la mañana siguiente a nuestra huida, los nazis abrían colocado infinidad de controles con el único objetivo de encontrarnos, vivos o muertos. Quizá por eso estábamos en aquel momento allí.

Y en cuanto a los comentarios de mi amigo respecto a Karina Ruocco, no podía decir que no tuviera razón. Había sido un tonto dejándome engatusar ciegamente por aquella italiana afín a Mussolini y sus ideas.

La puerta que quedaba justo enfrente de donde nos encontrábamos sentados, se abrió dejando pasar por ella a dos personas uniformadas. Él portaba el símbolo del PNF, ella el de las SS.

-Si colaboran, todo irá bien. Les necesitamos para acelerar un pequeño trabajo nada más.- dijo ella.

- Todo dependerá de lo rápido que lo hagan. Según mis previsiones antes de que anochezca podrán ser libres de nuevo.- Anadió él.- No tenemos duda, tras el control de ayer, de que son afines al Führer, sabemos que colaboraran por tanto ¿verdad?.

- Por supuesto dijo Walter.- yo preferí asentir realizando un gesto con la cabeza. 

- Así me gusta.- prosiguió la mujer.- Su cometido será trasladar material al almacén del edificio. Cuando hayan acabado les trasladaremos a Reutte de nuevo. Eso sí, siempre y cuando cumplan las normas: no podrán salir nunca de la zona de trabajo, está terminantemente prohibido ver más allá del depósito de materiales y la zona de llegada de carruajes. Además realizarán su labor en silencio, no queremos que intercambien una sola palabra con el resto de trabajadores, ni siquiera entre ustedes mientras están trabajando, simplemente colaboren y limítense a escuchar la música y por supuesto a almacenar el material.

-Por último, sepan que han de llevar siempre puestos estos dos elementos –explicó el oficial italiano mientras sacaba de su morral dos sombreros verdes de copa corta y un par de bigotes postizos de tamaño considerable.- Bajo ningún concepto podrán quitárselos, no lo olviden.

Llevábamos dos días con una peluca postiza acompañándonos día y noche, por lo que taparla con aquel sombrero digno del más selecto café de Milano, podría resultar hasta deseable. Lo que no me hacía mucha gracia, era añadirle aquel mostacho anaranjado, grueso y de mal gusto. Conociendo a Walter sabía que a él la idea le gustaba menos aún. 

-Pasen al comedor. Podrán comer y beber todo lo que deseen durante los próximos diez minutos, después comenzaran su tarea hasta que ésta esté finalizada. Pónganse el bigote, el gorro y vengan con nosotros.´

Hicimos lo que nos pedían, nos levantamos y comenzamos a caminar siguiendo los pasos de los  dos fascistas. La sonrisa de Walter cuando cruzamos nuestras miradas, seguida de aquel guiño de ojo, me recordó plenamente al momento en el que acabábamos de ponerlos la peluca frente al Olímpico de Münich. Nos veíamos totalmente ridículos pero mucho mejor que con aquel pseudopijama númerado a rayas que portábamos en Dachau.

Traspasamos un par de pasillos, más decorados si cabe, que los que habíamos pasado antes de entrar a la sala de espera de la acabábamos de salir. Llegamos a un portón de madera tallada enorme tras el que se encontraba un lujoso comedor con dos platos llenos de comida y varias jarras de cerveza.

-Recuerden, ahora ya solo les quedan nueve minutos, así que no pierdan más tiempo.- nos dijo la mujer justo antes de que el oficial añadiese la siguiente frase:

-Cojan energía, la van a necesitar… 

Comimos con ganas, todo lo rápido que pudimos y bebimos cerveza como si no hubiera un mañana. Justo tras uno de esos enormes tragos el oficial se me acercó con una cámara fotográfica enorme mientras reía a carcajada limpia.

-¡Jajajajajaja! Quiero inmortalizar este momento ¡se ve usted espléndido! 

Debí de salir en la foto con cara de extrañeza, no sabía muy bien porque no solo el soldado se reía, el bigotón que estaba a mi derecha, Walter, también se lo debía de estar pasando muy bien.

-Venga una más, eso sí, ahora quítese la espuma del bigote y simplemente beba.- dijo aquel hombre, que parecía ser de lo más alegre y amable que había conocido dentro del entorno fascista.

Lo cierto es que no me hacía mucha ilusión que captara imágenes mías un hombre al que acababa de conocer y cuyas intenciones aún desconocía, pero el hecho de poder seguir bebiendo aquella extraordinaria cerveza que según el grabado de la jarra de porcelana, estaba hecha en honor de Konig Ludwig del que tanto nos había hablado Borja Mari en Dachau, suponía un verdadero placer. 


Transcurrido el tiempo estipulado, pasamos a la sala contigua, el almacén al que antes habían hecho referencia la mujer y el hombre soldados. Una veintena de hombres con sombrero y bigote se encontraban ya trabajando en él, pero lo que más llamaba la atención era la cantidad de oro, piedras preciosas, metales y obras de arte que allí se encontraban. Llegaban hasta allí en carruajes tirados por caballos que los bigotones se encargaban de vaciar para ordenar en aquel depósito. Unas lonas cubrían las ventanas y la entrada siempre que no había un vehículo alguno en ella. El silencio era sepulcral, tan solo lo rompía algún que otro golpe al depositar el material, el relinchar de alg´n caballo al entrar en el  hangar y por supuesto, aquella música clásica que como me temía, hizo soltar con disimulo alguna lágrima a Walter. En Dachau ocurría lo mismo. 


Trabajamos durante horas, siempre vigilados por soldados alemanes, en silencio, con esfuerzo y orden. Al principio la llegada de carruajes era constante, pero poco a poco ésta fue decreciendo para desaparecer por completo. Cada vez quedaban menos joyas y artículos de lujo por almacenar ¿Sería verdad que tras acabar aquella labor seríamos libres de nuevo?


Estaba a punto de acabar. Creo que aquella lámpara bañada en oro y con detalles de marfil incrustados en ella, podría ser mi última carga. La dejé en uno de los pocos huecos que quedaban, justo al lado de una pequeña puerta situada en una de las esquinas del almacén. Parecía entreabierta y no pude reprimir mirar por aquella rendija para ver que había más allá. La sorpresa no pude ser mayor. Los dos oficiales que nos habían expuesto la labor a realizar, se encontraban desnudos y mostrándose algo más que cariño el uno a la otro, y aunque parezca mentira, pues tan solo en sueños creía recordar lo que era el sexo, no fue eso lo que más me llamo la atención. Allí, al otro lado de la ventana, podía verse el castillo, una obra perfecta, magistral. Era sin duda el castillo de Neuschwainstein, del que también Wittelsbach nos había hablado.


Walter me cogió del brazo y tiró de él sacándome de aquella habitación, pero ya era tarde. La pareja me había visto y el vigilante soldado, situado detrás justo de mi amigo, ya me apuntaba con su pistola.





2018/04/07

WIR WÜNSCHEN: UNENDLICHKEIT - Capítulo 4: REUTTE


Dachau esta vez resultó ser un recuerdo nada más. Afortunadamente nuestro camino continuaba, tan solo fue un cartel y un pueblo a lo lejos que aparentaba normalidad. Nada más lejos de la realidad. El silencio se prolongó por kilómetros durante un largo tiempo en el que nadie quiso siquiera abrir la boca, hasta que me propuse cambiar la dinámica que había adquirido la ruta y saber algo más de ella.

-Y bien Señorita Ruocco, diganos ¿Quién es Karina?- Pregunté.

- ¿La persona de la que ahora mismo depende su vida?- contestó con ironía una vez más.

- ¡Vaya! ¡Debo de estar en racha! primero me espera en una montaña mágica con una sonrisa preciosa, la única que le he visto hasta ahora, pero preciosa, después me ofrece cobijo en una de las mejores viviendas de Münich, ejerce de inigualable guía turística, me muestra la más selecta comida bávara regada con las mejores cervezas del mundo, me obliga a casarme con usted y encima ahora se presenta como mi propia vida… 

Karina, con la mirada fijada en la carretera nada más, mantuvo su línea diciendo:

- Exacto, tiene usted mucha suerte, que no justicia de momento, que es lo que  me encomendó que tuviera Rasso  Wittelsbach

- Guapa, inteligente, segura de sí misma, poderosa, más que interesante y además luchadora en pos de la justicia… ¿Por qué?

- ¿Por qué, qué?- cuestionó a la pregunta que le realicé.

- Que por qué pudiendo vivir cómodamente en una mansión, con un coche al que muy pocos pueden acceder en la ciudad más importante actualmente de Alemanía, decide ayudar a dos personas que no tienen ningún valor actuando en contra de ese escudo que porta en el parabrisas.

Walter en este caso fue directo. Era de esas personas que hablaba poco, pero cuando abría la boca lo hacía porque verdaderamente tenía algo importante que decir.

- Creo que bastante tienen con preocuparse de ustedes mismos como para preocuparse por mí, por mi seguridad y por mis razones para estar aquí y ahora con ustedes.

No iba a ser fácil. Parecía claro que aquella joven y bella señorita cubierta en una máscara de ironía y seguridad, no iba a mostrarnos de manera sencilla quién era realmente. Aún así insistí.

-Es usted ahora mi esposa, si los soldados de las SS nos paran en algún control tendré que saber qué contestar-. Insinúe.

- ¡Error una vez más! Es usted mi marido no yo su esposa, así que mejor estese calladito, ya seré yo quién responda por usted si es necesario. De todos modos ¿creen ustedes que han de saber más de mí que yo de ustedes? ¿Acaso yo aparento ser más peligrosa que dos hombres que huyen de un campo de concentración en el que han estado recluidos hasta anteayer? Háblenme si quieren de ustedes y si no, mejor están calladitos en lo que dure nuestro viaje a la frontera entre Bavaria y el Tyrol.

Giré mi cabeza hacía Walter e intercambiamos una de esas miradas cómplices en las que ambos, con solo mirarnos, nos entendíamos. El Tyrol. Las preguntas no sirvieron para saber más acerca de aquella misteriosa mujer, pero al menos conseguimos conocer cuál era nuestro destino y no sonaba mal del todo. No quise detener la conversación en ese punto, una vez que supimos que Karina al menos hablaba si se le daba conversación, así que continúe tirando del hilo que ella misma había lanzado.

- Mi único pecado para acabar con mis huesos en Dachau, fue no querer utilizar la violencia-. Dije.

- Espera empieza por el principio-. Interrumpió ella- ¿Quién es? ¿Cómo se llama? ¿De dónde es?

- Antonio Ruocco de Licusati, Salerno, Italia, debería saberlo, soy su marido-. Respondí utilizando el mismo tono irónico que ella utilizaba añadiéndole, eso sí, una sonrisa pícara de la que ella no hacía gala.  

Esta vez al menos sí giró la cabeza y conseguí que su mirada se cruzase durante unos segundos con la mía, posiblemente los mejores segundos en mucho, mucho, mucho tiempo.

-Dejémoslo en que Walter y los otros me llaman El Vasco, tengo aproximadamente su edad y ahora soy su esposo a pesar de la desagradable imagen que ejerce en mí esta horrible peluca-. Añadí.

- Supongo que lo de El Vasco es por su origen-. Prosiguió con interés Karina.

- No se equivoca;. Por lo que veo, está usted muy interesada… y recuerde que puede tutearnos.- Insistí.

Creía que de ese modo todo podía ser más cercano y ello podría ayudarnos a descubrir de un modo más sencillo quién era ella y quizá, quién sabe, romper poquito a poco aquella coraza en la que se envolvía la señorita Ruocco y penetrar, un poquito al menos, en su corazón.

- ¿Me va a decir por qué acabó en Dachau? ¿Es usted judío? ¿Gitano? ¿Homosexual?-. insistió una vez más la joven.

- Se lo he dicho, por no querer utilizar la violencia. Me interesa más si Dios cree en mí que lo que yo pueda creer en él, podría ser gitano por mi apellido, pero si lo soy nadie me lo ha comunicado nunca y si fuese gay, tras conocerla, cualquier atisbo de homosexualidad quedaría eliminado de por vida.

- De acuerdo. Entiendo. Así que hasta ayer al menos usted era gay-. Comentó la chica mientras giraba el rabillo del ojo para ver la reacción de su copiloto mientras sonreía por fin.

Walter no pudo evitar una carcajada y me golpeó con disimulo el hombro derecho, el más alejado a la señorita, delatándose seguidor del irónico humor de la bella Karina.

-¡Eh! ¡Eso ha sido una sonrisa! ¡Yo lo he visto! ¡Sí! Añadamos a todo lo bueno que se puede decir de usted el humor inteligente… Pero no, no, se confunde tampoco anteayer era gay, simplemente cuando las tropas del Caudillo Franco penetraron en mi tierra y la dictadura del de Ferrol no parecía tener marcha atrás, decidí escapar y refugiarme en Francia. La casa de mi padre está a escasos 500 metros de la frontera, no fue difícil pasar a l´otre coté. Con tan mala suerte…- continúe- que viviendo ya en tierras galas y cuando estaba a punto de regresar a mi país, el ejército nazi penetró en Francia como es sabido. Quisieron que formase parte de la "conquista". Me negué. Participé en un acto en contra de la imposición Nacionalsocialista y es cuando acabé preso en manos de esos monstruos ¿Qué le parece?

- Interesante.- es lo único que se aventuró a decir.

-Le toca bella ragazza. Es su turno.-. Apuntillé intentando sonsacar algo de información a la atractiva y misteriosa.

- ¿Y usted? Porque usted es alemán ¿Cómo acabó en Dachau?.- se dirigió esta vez a mi amigo sin reparar en mis peticiones. Un nuevo intento valdío por descubrir más acerca de Karina.

Walter tardó en responder, pero ante la insistente mirada de la Señorita Ruocco por el retrovisor no tuvo más remedio que dar explicaciones.

-Nunca me mostré partidario del ideario nazi, eso es suficiente para ser considerado un enemigo y quedar en el punto de mira de esos asesinos. Ser amigo de un biólogo perturbado hizo el resto para acabar preso.- expuso sin querer dar más detalles.

- Los biólogos están muy valorados entre los nazis.- expuso ella.

- Y los perturbados también...- Añadí yo con sorna.

Lo cierto es que en los meses que estuvimos en Dachau nunca había sabido la razón por la que Walter estaba allí dentro hasta tres días antes de escapar, hasta que se precipitó la huida y Alberto impulsó aquel plan que de momento marchaba según lo previsto. Lo cierto es que ni siquiera entonces me importaba demasiado. El hecho de estar simplemente allí dentro, a pesar de las posibles diferencias, ya nos convertía en iguales. 

Ante nosotros y mientras el sol empezaba a esconderse por el oeste, comenzaron a aparecer unas cumbres nevadas que cada vez parecían más cercanas. La carretera se hizo más estrecha y empezó a serpentear. El hecho de que los oídos parecían taponarse a medida que avanzábamos hacía el sur, demostraba que estábamos ascendiendo. Austria estaba más cerca sin duda.

Fue entonces cuando en una zona sombría, boscosa, nada más pasar una curva de herradura, pudimos verlos. Dos coches de montaña, con cuatro soldados, dos a cada lado. Un nuevo control de las SS. El calor se apoderó de mi cuerpo y doy por hecho que también del de Walter, las manos me comenzaron a sudar e incluso sentí que mi maltrecha pierna derecha emitía un pequeño traquetreo fruto de la tiritona que de momento no podía controlar. La Señorita Ruocco, en cambio, parecía tenerlo todo bajo control y quizá fue eso lo que consiguió tranquilizarme al menos un poquito.

Nada más quedar parados ante ellos, Karina señaló el símbolo que portaba en el frontal de su coche, imagen que en este caso además coincidía con la de uno de aquellos todoterreno. Una serie de palos verticales unidos por unas cuerdas que a su vez sujetaban una especie de hacha situada a su derecha. A los lados, tres letras, P.N.F. y en el fondo, los colores de la bandera azzurra. Esta vez señalar aquella pegatina del parabrisas, no fue suficiente.

-Hallo señorita ¿Dónde van?.- Preguntó con no muy buena cara el soldado que parecía dirigir el control de vigilancia.

- A Reutte, un pueblo a tan solo unos diez kilómetros de aquí.- respondió con convicción Karina.

Mientras el soldado preguntaba y miraba a través de la ventana con ayuda de su linterna, otros dos analizaban la matrícula del vehículo y la cotejaban en un bloc lleno de notas ilegibles desde la distancia; el soldado restante, que se encontraba apenas unos cinco metros por delante de nosotros, simplemente sujetaba una cadena llena de afilados pinchos con su mano izquierda, mientras en la derecha empuñaba su arma.

La linterna apuntó directamente a Walter durante un tiempo prolongado y éste no pudo aguantar sus destellos, lo que provocó que cerrará los ojos e intentase protegerse con su antebrazo, por suerte cubierto con una camisa y una manga de abrigo largo.

-Muéstreme su identificación, joven.- inquirió el oficial de las SS con contundencia.

Walter, nervioso, tardó en sacar del bolsillo el carnet que Karina había conseguido para él. Una vez fuera de la faltriquera, mi amigo extendió su mano fría agarrando el documento con dos dedos y  dejando entrever su nerviosismo reflejado en el tembleque de los mismos. El Nazi lo miró con detenimiento. Lo miró y remiró, se tomó su tiempo. Mientras tanto vi a Karina extraer del bolso su identificación suponiendo que el oficial se la pediría a la vez que me hacía un gesto señalándome que yo también debería sacar la mía. Yo sudaba cada vez más. Estaba más nervioso cada segundo. Tenía miedo de que me hicieran hablar. Aquel alemán seguramente no diferenciaría mi acento, pero la bandera italiana que se reflejaba tras ese símbolo fascista, hacía presagiar que estaba acabado en caso de tener que parlar en el idioma transalpino. Entregué mi pasaporte a la Señorita Ruocco, por un momento pensé que si el soldado nos pedía la documentación, sería mejor entregarle ambos documentos a la vez, así por un lado vería que eramos pareja y sobre todo que no teníamos nada que ocultar.

Uno de los soldados que miraba el libro se acerco al controlador principal para decirle algo al oído. Éste último apoyó su mano sobre el cristal, agarró con fuerza el documento de Walter colocándolo en vertical y tras golpear tres veces el cristal con él, dijo:

-Está bien, continúen su camino.- al tiempo que entregaba a Walter su pasaporte.

En menos de diez minutos, estábamos en aquel precioso pueblo casi solitario. Una vez más habíamos pasado en menos de lo que canta un gallo, del abismo al paraíso. El mal trago y los nervios vividos en aquel control, valieron la pena al llegar a Reutte y sabernos, al menos esa noche, a salvo.

-Bienvenidos a la "gran ciudad" de Reutte.- dijo con una preciosa sonrisa en la boca, esta vez sí, Karina.- Hemos llegado.

-Preciosa.- dije yo mientras le guiñaba un ojo.- y la "gran ciudad" también.

- Lo es.- afirmo ella.- Por cierto, hoy dormirán en la iglesia del pueblo, yo mientras tanto…

- Usted lo que puede hacer, querida esposa, es...- dije yo hasta que ella me interrumpió una vez más.

- No amigo, no, yo no dormiré con vosotros, estaré cerca, en esa casa de huéspedes que ven junto a la iglesia. Por la mañana, al amanecer, seguiremos el viaje. Tú dormirás con tu amiguito Walter… Aquí tenéis la cena.- dijo mientras extraía un cesto con viandas del maletero.- Os espero a las 6 en la puerta del templo.

-Sí. de acuerdo. Pero créame, no era eso lo que le iba a decir. -repliqué yo.- Simplemente quería hacerle ver que no ha puesto el freno de mano a su bonito carro, pero… ¿ha dicho “amigo”, “vosotros”, “tú”…? Vaya, vaya señorita Karina, a ver si es que va a tener corazón y todo… Buenas noches, muy buenas noches...- me despedí mientras Walter volvía a no poder reprimir su risa contagiosa.

La noche resultó placentera, reconfortante en aquel templo de cúpula rojiza. Antes de caer rendido y nadar entre sueños, le expuse a mi amigo la atracción que sentía por Karina a la que cada vez sentía más cercana y abierta, él en cambio, seguía desconfiando. 

Yo dormí en uno de los bancos de la iglesia el más cercano al altar, me apetecía despertar y ver esa maravillosa pintura en lo alto de la cúpula justo antes de poder ver a la bella Karina; Walter, en cambio, como si tuviera algún pecado que confesar, prefirió dormir apoyando su cabeza en el reposa pies del confesionario. 

A la mañana siguiente, a las seis en punto estábamos fuera de la iglesia. El coche de Karina ya no estaba allí, ni tampoco había rastro de ella. Los que sí nos esperaban en cambio, eran los dos todoterreno que el día anterior inspeccionaron nuestro vehículo en aquel control.

2018/04/06

WIR WÜNSCHEN: UNENDLICHKEIT - Capítulo 3: ZURÜCK ZUM HORROR

Temprano partimos sin saber a dónde. Karina Ruocco conducía una vez más aquel moderno y potente coche. Tuvimos que pasar dos puntos de control y en ambos los soldados se cuadraron nada más ver a la Señorita Ruocco y aquel distintivo en el frontal del parabrisas. 

Rasso se había despedido de nosotros tras almorzar deseándonos no la mejor de las suertes, sino la mejor de las justicias.

- En cuanto todo esto acabe, espero volver a verles por aquí y ojalá sea acompañados de mi primo y su familia.

-Dios quiera que así sea, Don Rasso.- Respondió Walter mientras le ofrecía su mano a modo de saludo.

- Gracias por todo de corazón amigo. Ha sido un honor. Resulta esperanzador ver que aún queda gente como usted, como toda su familia. Danke schon .- Me despedí yo. 

- Cuide de ellos, Karina. Nos vemos a su regreso. Auf wiedersehen

A lo que la bella muchacha respondió afirmativamente con un gesto, sin mediar palabra. Cogió las llaves del carro, un par de fotos que nos habían realizado a Walter y a mí el día anterior y una cesta llena de comida.

Una vez habíamos dejado la urbe atrás, comenzó a extenderse ante nosotros una gran llanura, tan solo rota por alguna que otra pequeña colina redondeada y coloreada por la gran cantidad de trigo que terminaba por abastecer a las abadías y fábricas cerveceras que rodeaban la ciudad. En una de ellas paramos tras haber recorrido unos 30 kilómetros dirección norte, justo al lado de un pueblo que según ponía en los carteles se llamaba Freising.

- No os mováis del coche.-Comentó Karina- no tardaré más de diez minutos.

- ¿No podemos acompañarla? puede que la echemos de menos si tarda más de lo esperado.- comenté yo en tono jocoso esperando una respuesta cómplice en la misma línea por parte de ella que jamás llegó.

- Ñaaa... es una posibilidad, pero va a ser que no. Mientras tanto pueden disfrutar del olor que desprende el primer mosto de la birra.

Despareció por la entrada más cercana a una chimenea alta de ladrillo naranja, mientras Walter me explicaba que nos encontrábamos en la que posiblemente era la cervecería más antigua del mundo. Una auténtica universidad de la cerveza, Weihenstephan

- Es guapa ¿eh? le dije a mi amigo.

- Sí lo que tú quieras, Vasco, pero yo aún no me fío de ella. -me dijo Walter- No sé de qué lado está. recuerda que ayer saludaba a todos esos criminales en las cervecerías, es conocida por todos en München y ni siquiera le paran en los controles.

Walter tenía razón en aquello que expresaba. Siempre tan negativo, sí, pero no nos quedaba otra opción, confiar en ella o... confiar en ella. Si la libertad verdaderamente no era un objetivo sino el camino, ésta tenía el nombre de Karina impreso en su ser. 

En menos tiempo del esperado, la Señorita Ruocco volvió al coche arrancó a la vez que nos lanzaba sin mirarnos siquiera, una tarjeta a cada uno. Ambas tenían las fotos que el día anterior nos realizaron en casa de Rasso.

- Bien Walter, como ve usted mantiene su nombre y apellido -dijó Karina mientras arrancaba el coche y ponía rumbo a quién sabe dónde-, incluso su lugar de nacimiento, Bayreuth. Don Alberto estaba convencido de que esta es la mejor opción para mantener su vida a salvo. Y usted... 

- ¡Epaaa! -interrumpí a la bella conductora-  ¿y este nombre? ¿alguien quiere declararse en este coche sin saber muy bien cómo y no somos ni Walter ni yo? 

- Pues como no sea el gato que llevo en el maletero por si reventamos una rueda no sé yo quién puede ser- lanzó con ironía la joven mirándome de reojo-. Dejesé de tonterías y escuche.

- Tutéenos- le reproché.

- Usted. como ve, será de Licusati a partir de ahora, provincia de Salerno.

- Sí eso veo, italiano, pero ¿y el nombre?- cuestioné con interés y una sonrisa un tanto socarrona.

- Su acento latino suponemos que podrá pasar desapercibido para los alemanes, no creemos que diferencien la entonación italiana de la española.

- Vasca- Soltó con una sonrisa Walter recordando las bromas que realizábamos junto a Alberto en el campo.

- Ya y el nom...

- Sí, ok. -interrumpió ella- usted será mi marido a ojos de los alemanes.

- Antonio Ruocco... ¿de verdad que no siente aunque sea un ligero sentimiento de cariño hacía mí? no sé ¿quizá algo así como lo que siente un perrillo hacía su amo?

- Más bien algo así como lo que siente un amo hacía su perrillo, sí... recuerde, usted es mi marido tan solo a los ojos de ellos, pero yo no soy su mujer.- expresó cortante una vez más.

- Está bien, está bien -me resigné-. por algo se empieza...

Tan solo entonces creí intuir el disimulo de una una pequeña sonrisa en el diminuto vibrar lateral de sus labios. 

Fue entonces cuando Walter provocó un retorno ipso facto a la más cruda realidad al leer en voz alta uno de los carteles que marcaban la salida de aquella vía rápida: 

- Dachau. 
El silencio se apoderó del momento a la vez que las imágenes comenzaron a pasar una tras otra en nuestra mente. Las torturas, los recuentos de nuevo, aquel olor terriblemente penetrante que partía de aquella chimenea al otro lado de la valla, de la enorme puerta que cada día más gente llegaba a traspasar en un una sola dirección sin vuelta atrás, sin retorno, el apilamiento en las literas, los gritos que llegaban desde la supuesta enfermería allá junto a las celdas para unos cuantos "elegidos". Y Borja Mari. Imaginarlo allí, abrazando a sus hijos como tan solo ocurría una vez al mes, era la peor y a la vez la mejor de las imágenes. Su único deseo mientras eramos compañeros de campo de concentración, su única ilusión era que llegará ese momento. Ojalá en ese mismo instante, allá adentro, se encontraran todo rodeados por los brazos del gran Wittelsbasch, aunque seguramente no. Él seguía adentro y si no llega a ser por Borja Mari, nosotros, Walter y yo, aún estaríamos presos en aquel infierno nazi. 

WIR WÜNSCHEN: UNENDLICHKEIT - Capítulo 2: MÜNCHEN

No había tiempo que perder. Ella nos estaba esperando ya en la cima de la colina, apoyada sobre la barra de protección desde la que poder ver la grandeza del olímpico Bávaro. Parecía tranquila, muy tranquila a pesar de estar jugándose su vida por nosotros. En seguida nos prestó ropa nueva para pasar desapercibidos, se presentó y nos guió hasta el vehículo que nos llevaría posiblemente al centro de Münich.

- Ich bin Karina Ruocco. Pónganse esta ropa sin llamar la atención y síganme. - Dijo con cierto acento italiano. 

Walter y yo asentimos. Nos vestimos rápido, un tanto avergonzados, eso sí, por la presencia de la Señorita Ruocco. Era bella, con una sonrisa cautivadora e infinitamente segura de sí misma. Prácticamente no hablaba pero daba la impresión de que su sola mirada decía tanto como pudiera ella expresar. Mientras descendíamos de la colina siguiendo sus pasos yo no podía dejar de mirarla. 

- Iremos en coche a Marienplatz hasta la residencia de Rasso, el primo de Alberto.

Que raro se me hacía escuchar ese nombre, Alberto, en el campamento nadie le llamaba así. Para la mayoría era Wittelsbach y para mí, que no sabía pronunciar aquel apellido alemán, ni me podía acordar de las cuatro palabras que componían su nombre compuesto, él era cariñosamente Borja Mari, el consentido del campo.

- ¿Marienplatz? eso está en el mismo centro de la ciudad ¿no será peligroso? nos pueden reconocer. -Expuso Walter un tanto preocupado.
- Sí, lo es. Así que no preguntes tanto y poneos las dos pelucas que tenéis en el maletero. 

Definitivamente ella no mostraba la más mínima preocupación. Una de dos, o le importábamos más bien poco o tenía todo tremendamente calculado y bajo control. Walter y yo nos pusimos aquellos pelos postizos y nos lanzamos una mirada cómplice que venía a significar algo así como: "dejémonos llevar, no tenemos otra alternativa. Cualquier cosa será mejor que retornar allí", para que finalmente Walter soltase lo que supongo que era una broma para quitar tensión al momento:

- Por cierto vasco despeinado, estás muy guapo -guiñándome un ojo. 
- ¡Tú tampoco estás nada mal, locaza! - le respondí siguiéndole el juego, a la vez que los dos entrabamos en la parte trasera del coche.
- No. Uno de vosotros ha de ponerse delante. No soy una taxista y haced el favor de peinaos con raya al costado, como mandan los canones, no quiero levantar sospechas.


Tenía lógica lo que Karina decía, así que en seguida me decidí a ser yo quien la acompañara

en la parte delantera del vehículo. Me limité a dejarme llevar, a disfrutar de todo aquello que podía ver a medida que nos adentrábamos en la ciudad. De un coliseo a otro. Las luces del Allianz Arena estaban apagadas ya cuando pasamos junto a él. Más adelante me sorprendió ver una edificación que parecía traída directamente de oriente. Como tantas otras veces, debí de ser bastante expresivo porque en seguida Walter me explicó que aquello se llamaba Chinesischer Turm y que estábamos en los llamados jardines ingleses.

- Es uno de los parques de ciudad más grandes del planeta. El pulmón verde de München. -Añadió Karina mostrando conocimientos y tranquilidad a la vez.

En seguida nos encontramos en el corazón de la capital Bavara. Increíble pero cierto, hacía tan solo unas horas, aquellos mismos militares para los que tan solo eramos un indeseado número, ahora nos saludaban al pasar junto a ellos en aquel carro conducido por aquella preciosa y aparentemente importante y poderosa mujer.

Paramos ante un edificio imponente, uno de los más elegantes en un entorno ya de por sí cuidado y majestuoso. No pasaron cinco segundos y un hombre, aparentemente el mayordomo del lugar, nos abrió el portón para que el coche pudiera traspasar la entrada y quedar aparcado en el precioso patio interior de aquella casa.

- Seguidme -dijo Karina-, Rasso nos estará esperando en su despacho.

Entramos en la vivienda y ascendimos dos de los tres pisos que completaban la misma. Walter miraba a izquierda y derecha, arriba y abajo, cada detalle, cada decorado del lugar, cada cual más exquisito y recargado que el anterior. Cuadros realistas, paredes pintadas con representaciones de estilo romántico, lámparas enormes bañadas en oro y muebles de madera tallada inundaban cada espacio de aquel lugar sin dar una sola opción al blanco y al negro, todo era color, lujo en aquel lugar. Mi amigo, boquiabierto y cuasicegado por lo que veía a su al rededor, tropezó con uno de los escalones denotando su sorpresa ante tanta opulencia; yo, la verdad, podría haber hecho lo mismo, pero no por el lugar y su decorado, sino por aquella mujer y sus curvas de las que no podía despegar mi mirada. 

- Guten morgen. Rasso, soy Rasso, primo de Don Alberto, aunque eso tan solo lo sabemos nosotros es mejor que sea un secreto, no creo que a muchos de los que custodian este edificio les haría gracia saberlo. 

Respondimos con respeto al saludo de aquel hombre elegante y espigado, que se encontraba en una sala de trabajo tan elegante o más que el resto del edificio. 

- La Señorita Ruocco les guiará hasta que puedan estar a salvo definitivamente. Hoy pasarán el día en la ciudad y dormirán en mi casa, mañana ya partirán lejos de aquí tal y como Don Alberto me indicó que deben hacer, mientras tanto compórtense con total naturalidad, tomen una ducha, límpiense, aféitense, no olviden llevar siempre tapado sus antebrazos y aparenten ser uno más. Willkommen.

Una ducha caliente, música para mis oídos. Con dificultad recordaba la última vez que me duche, como para recordar la última vez que lo hice con agua templada. Habíamos pasado de ser casi uno menos, a tener que aparentar ser uno más. 

- Les espero en la entrada del edificio. En cuanto acaben debemos salir a alternar en las distintas cervecerías de la ciudad. Hoy es festivo, día grande en la ciudad. -Comentó la Señorita.
- No nos trate de usted, Doña Karina. -Contesté intentando ser más cercano. -Y mil gracias por la ayuda y por poner en peligro su integridad por dos don nadies como nosotros.
- Acicálense, les espero abajo, no tenemos tiempo que perder. -fue su respuesta.

Desde luego aparentaba ser tan bella como cortante y dura ¿sería su propia forma de ser o una fachada expuesta por las circunstancias, por el momento que le había tocado vivir en medio de aquel infierno en el que ella parecía ser el único ángel? Daba igual, poco importaba. Lo cierto es que ese carácter la hacía más atractiva aún.
Llegada la noche, pasado un día entero lejos de aquel calvario, aún bajo la influencia de las cinco cervezas, la tripa llena y el cansancio acumulado creo que ni Walter ni yo sabíamos muy bien si lo vivido a lo largo de esas últimas horas, era un sueño o realidad. 

Atrás quedaban la Urböck en Hofbrauhaus¨, las Weissbier en Der Pschorr y Augustiner Keller, incluso aquella insulsa helle en Paulaner o la dunkel en Scheneider Weisses Brauhaus; los brezel con y sin queso, el schnitzel y sobre todo un plan trazado, al menos aparentemente a la perfección, por nuestro gran amigo Borja Mari Wittelsbach y genialmente ejecutado por algún sobornado soldado y aquella preciosa Karina Ruocco.

2018/04/05

WIR WÜNSCHEN: UNENDLICHKEIT - Capítulo 1: RIGA

Al fin escapábamos. De una vez por todas traspasábamos las redes de aquellas vallas que nos tenían presos durante largos, fríos y desapacibles meses. Dejábamos atrás la rutina de días fríos y duros y entre otros, también a nuestro amigo Wittelsbach. Él había preferido seguir unido a su familia, comprensible, a pesar de ser el que seguramente físicamente mejor se encontraba de todos, gracias a ciertas concesiones, que no privilegios, recibidos en el campo por ser tan solo en origen, "uno de los suyos".

Walter era quien marcaba el camino, pues a pesar del tiempo transcurrido y la oscuridad, que ejercía a la vez de dificultad y aliada, sabía cual era la dirección a seguir, yo tan solo le seguía y giraba de vez en cuando la cabeza hacia atrás para ver si alguien se había percatado de nuestra huida y al mismo tiempo así, veía empequeñecer en la distancia las luces que partían de las torres de vigilancia de aquel presidio y pseudocementerio. Miradas, gestos provocados por una especie de síndrome de Estocolmo.

Teníamos ante nosotros unas tres horas antes de que amaneciera para llegar a la ciudad, para realizar unos 14 kilómetros y encontrarnos con la salvación en lo alto del olímpico de Münich. Tiempo más que suficiente para sentir de nuevo la alegría, el bienestar, de sentirnos libres de una vez por todas. 

En el trayecto, miles de imágenes venían a mi cabeza de lo vivido allí dentro. Seguía andando, sin reparar en nada, tan solo seguir los pasos que mi amigo Walter dictaba mientras veía ante mí las filas perfectas de cada mañana al realizar el recuento, los cientos de cabezas rapadas que a pesar de los pesares tan solo ciertos días perdían la sonrisa para animar y saludar a compañeros que sabían se necesitaban unos a otros o simplemente mi sueño de la noche anterior en el que paseaba junto a la libertad por Riga, en aquel tunelcito esta vez sin música pero más solitario y a la vez más acompañado que unos meses atrás, con esa bici apoyada en la pared que parecía hacernos querer recordar lo vintage, lo único de esa urbe del Báltico. Adoquín tras adoquín, recorriamos la ciudad agarrados de la mano transmitiendo calor mutuo ayudándonos a esquivar el frío que emanaban las aguas del río Dviná y admirando por primera vez gracias a ella un puente de colores en medio de la oscuridad. 

- ¡Eh! ¡Ya estamos Vasco! ¡espabila mein Freund que lo tenemos en nuestras manos, ante nuestros ojos! ¿lo ves? - me dijo Walter señalándome con la mano una pequeña colina que se alzaba frente a nosotros.
Miré hacia el frente, dejé a un lado mis sueños letones y le dije, la verdad:
- Solo veo un montículo, nada más...
- Eso es amigo, tras esa montaña se encuentra el estadio, nuestro punto de encuentro.

A pesar del cansancio, del hambre y de la fragilidad que presidían nuestro propio ser, corrimos. El verde se dejaba ya ver con los primeros rayos de sol. Una grama perfecta tan solo entrecortada por pequeños caminos que se abrían paso entre los montones de hierva curvilíneos. Era el último muro a superar. Tras esa montaña se encontraba ella definitivamente, la libertad, escondida junto a aquel coliseo camuflado entre la nada, entre el todo.

2018/04/04

BEHOBIA 2017

Ia bost hilabete pasa eta gero hemen jarraitzen dut nire Behobia pertsonala eta besterenezina egiten. Kronoa aspaldi gelditu nuen, 1:43:41, denbora ordea aurrera darrai, 4 hilabete, 24 egun, ordu bat, 5 minutu eta segundu bat, bi, hiru, lau, bost... gelditu nahi dut eta oraingoz ezin.

Lehenengo 10km hegan egiteko, ametsa egi bihurtzeko inoiz baino gertuago; baina 2017.eko Behobia oraindik bukatu ez bada, agian azaroaren 12an hasi ez zelako ere bada. Hondarribin, Donibane Lohitzuneko 20.km hartan abiatu omen nintzen Donostiako Boulervard-era, Arraguan bertan entranamenduan jarraitu, Beraungo atletismo pistan segitu eta berriz ere etxe parean, erbia bere "1:40:00" pankartarekin bat, urrutiratzen ikusi nuen arte, hatzamar puntekin ukitu omen nuen arte. Auskalo inoiz ikusiko ote dudan berriz ere...

Eta orain hemen, entrenamendu espezifikoak hasi nituen leku honetatik, Haldengo etxe goxo zein arrotz honetako sofatik, begirada era berean atzera eta aurrera botatzen dut ezer argi ikusi gabe. Agian aurrez-aurre dudan argia izan daiteke argitasun falta eragiten didana. Horregatik argiari helduko diot eta baita lepotik heldu ere berriz ere amets, helburu, proiektu, agian egi bihurtzeko, 2018.eko Behobiarako izen emateak orain dela 5 minutu eta segundu bat, bi, hiru, lau, bost... ireki dira eta.

2018/04/03

EL FARO DEL SILENCIO

Resultado de imagen de el faro del silencio

"... Una de esas personas que han nacido para sentirse mártires, para quejarse continuamente de la vida les ha tocado vivir sin hacer nada real para cambiarla..."
"...Essaouira..."

2018/02/25

CASA MARCELO


Unión del manjar y el sentimiento, de la mirada y el cosquilleo, del paladar y el corazón, del sabor y el amor, del hacer de tripas corazón metafórico y el literal.
Cocina fusión elevada a la enésima potencia.

LA MOVIDA VISTA POR LOS JINCHOS


Palabras más que leídas, escuchadas, miradas, contactadas. "The travellers" que aún creyendo no viajar, lo hacen y se encuentran una vez más el uno al otro esta vez en Malasaña.

2017/10/29

SEGADORES Y SILENCIO

Cuesta etiquetar esta entrada, pues a veces más que en "Burutik" creo que debería encuadrarse en "Barre-malkoak"... Ahora declaro la independencia pero en 8 segundos la suspendo y en una semana que la declare el Parlament. Pues te aplico el 155 pero si convocas elecciones no lo aplico. Entonces convoco elecciones a las 13:30. No espera quizá a las 14:30 que vamos a llegar a un acuerdo. O no, ya si eso salgo a las 17:00 y convoco al Parlament. ¡Ah! pues yo al Senado. Pues DUI. Pues 155 y ya no eres President y encima las elecciones las convoco yo. Me da igual, ya no eres mi Presidente... y podríamos estar, y podremos estar y me da que estaremos así un tiempo largo y tendido. Tan solo espero que no haya muertos y que los heridos sean leves y los menos posibles, pues que no haya de estos últimos ya es imposible. La violencia ha sido utilizada y para mí ello siempre resta razón a quien la ejerce y alimenta la de la o las víctimas.

Quiero pensar que el terremoto terminará siendo positivo, aunque ahora creo que muy pocos lo valoren de este modo. Supongo que ahora es el momento de sufrimiento, de movimientos de grandes placas tectónicas, que harán que la tierra, se separe más o se una, pero se mueva en definitiva para que se termine por situar donde más conviene a todos. 

Sé que la economía sufrirá si es que no lo ha hecho ya (excepto para Pujol Ferrusola o Rodrigo Rato...) y en consecuencia el bienestar puede quedarse en "estar" o para lo que muchos hoy ya es "malestar", pero no me cabe la menor duda también de que el mundo está más interconectado que nunca, que las fronteras X solo existen en nuestra mente y que las necesidades de las personas estarán pisen tierra catalana, española o aranesa; por lo que todo dependerá del qué hacer de las personas, de su trabajo y voluntad por encima de quienes encima estén. 

Pero, quizá por todo lo que no sé, lo que desconozco acerca del "bussines" poca importancia le doy a la economía, lo que verdaderamente me preocupa es el estado social, la relación entre conciudadanos de todo tipo y es por ello que voy a intentar resumir, o quizá organizar mis ideas, principalmente para mi mismo, para saber si esto es lo que sé, lo que pienso y sobre todo para reconocer lo que hasta ahora me pierdo y que es eso que he de asimilar y terminar por acomodar a mi propio esquema e ideario. Ahí voy: 

Primero creo que es necesario echar la mirada atrás. Intentar descifrar, razonar, de qué modo se llega a esta situación actual y para ello, aunque creo que podría ir mucho más atrás (tiempo de la II República Española o incluso antes) voy a empezar en 2007:

2007 - Presentado un nuevo Estatuto Catalán, aprobado en su propio parlamento y ciudadanía (aunque hubo un porcentaje alto de asbtención), casi a la par que el nuevo Estatuto Andaluz. En ambos se habla de Nación. El Estatuto andaluz es aprobado, pasa todos los filtros, el catalán se rechaza principalmente gracias a los votos del ala conservadora en el Tribunal Constitucional. El Estatuto catalán estaba principalmente impulsado por CiU, ERC y PSC. Sí, también PSC.

2010 - Llegada del PP al Gobierno Español.

2011 - Propuesta de pacto fiscal (A la vasca y navarra) por parte del Gobierno Catalán. Es rechazado por el PP.
Las manifestaciones independentistas en la Diada son cada vez más intensas y mutitudinarias.

2012 - Ante los "NO" Comienza a fraguarse una propuesta de Referendum avalado por el Parlamento Catalán: 85 a favor de realizar el referendum 41 en contra. 
Se Propone pactar el referendum entre Cataluña y España. El Gobierno del PP se niega.

2013 - El President Mas llama a una consulta ciudadana. Se rechaza y se considera anticonstitucional. Se llama a una segunda consulta alternativa.
En dicha consulta el 89% apoyan la independencia con una participación que no llega al 40%.

2014 - Escisión en CiU y en cierta medida también en el PSC. Nuevas elecciones. Que sitúan en la presidencia a Mas, con el apoyo de la CUP, juntos llegan a un 47% de los votos, se supone que todos ellos a favor de la independencia, si a ello se les suma los escaños de Catalunya si que es pot, se puede decir que un 63% del parlamento está a favor de un referendum (sin contar a PSC), lo cual no tiene que querer decir a favor de la independencia. 
El Parlament sigue con sus pasos sin escuchar la negativa del Constitucional. Mas es imputado por ello.

2015 - Ante la más que posible inhabilitación de Mas, Puigdemont es elegido nuevo President.

2016 - Mas Inhabilitado.
Se plantean propuestas al Gobierno español para buscar una salida pactada. Rajoy siempre se ciñe a lo que exprese el tribunal constitucional.

2017 - ... En él estamos y lo ocurrido lo conocemos. Lo que ocurrirá nadie lo sabe.

Y todo esto no sé si me ayuda a situarme o justo todo lo contrario, porque veo pasos, intentos, veo inmovilismo, dejadez, entiendo que la ley justa o no, ha de hacerse cumplir por quien gobierna, asumo el valor de poderes externos a los gobiernos, intuyo una sociedad que expresa deseos, anhelos, comprendo a quien se expresa y exige, empatizo si cabe aún más con quien calla... y aún así no termino de encontrar la salida, ni siquiera mi salida, en este laberinto. Y aún y con todo voy a intentar resumir mis máximas. Mías, tan solo mías. No son soluciones, sino mis ideas resumidas:

1.- Cortina anticorrupción: Todo lo hecho y no hecho entorno a Cataluña, ha servido y ha sido utilizado para tapar varios casos graves, delitos, de corrupción. Unos dentro de la antigua CiU y muchos en el actual PP.

2.- Autodeterminación: Creo que cualquier pueblo, cualquier grupo importante (unos 2 millones de catalanes o españoles o catalano-españoles... lo son), debe tener derecho a expresarse y además ser escuchado y atendido. Considero que la autodeterminación es positiva, una ayuda a la solución, si no la solución, en este caso. El modo de hacer visible a las diferentes partes y en consecuencia conocer las verdaderas mayorías (palabra mágica de la que todos se hacen poseedores con suposiciones y sin certezas), pero también las minorías amplias, que también han de ser atendidas.

3.- Referendum pactado: La autodeterminación se debe llevar a efecto mediante referendum y a mí me gustaría que este fuera pactado, acordado, consensuado entre ambos gobiernos ¿utópico? con un gobierno del Partido Popular en Madrid, sí, con un Gobierno sostenido por la CUP, sí, pero las utopías de hoy, no son sino las realidades del mañana. 

¿Por qué no poner encima de la mesa todas las posibilidades plurinacionales (centralismo, autonomía, confederación, estado libre asociado, anarquía y que cada uno sea lo que desea ser o no ser "nada", independencia...) a la ciudadanía y a partir de ahí que se haga política de verdad y los políticos hablen hasta entenderse? o al revés incluso ¿Por qué no hablan los políticos hasta entenderse y después presentan el acuerdo al pueblo para que este sea refrendado y si no lo es se vuelva a hablar? Yo lo hago con mis alumnos. Estoy seguro de que un grupo de niños de "todos los bandos" llegarían a acuerdos más lógicos, constructivos y beneficiosos para casi todos antes y mejor. 

4.- Modificar la Constitución: Creo que se ha de ser claro y refrendar con hechos lo que se dice. Hemos oído que todas las ideas son aceptables en democracia si son defendidas sin violencia y además no la defienden o se calla ante ella; pues bien, muchos catalanes han mostrado su deseo de ser independientes y lo han hecho sin ningún tipo de violencia. Hay que permitirles además de poder decirlo, permitir que tengan herramientas para serlo y para ello hay que modificar la Constitución española, anclada, aparentemente inamobible y que impide ser parte sentida de España a varios pueblos, algunos prefieren llamarlas naciones, pero también a personas individuales desarraigadas de sentimiento patrio pero muy cercanas a valores universales e impulsoras y defensoras de una realidad social enmudecida (la corrupción impune aleja, desidentifica, separa tanto o más que los sentimientos identitarios y mucho más si éstos sean respetuosos con las diferentes sensibilidades nacionales).

5.- Separación real de poderes: No es justo que la Constitución, ni la actual ni ninguna otra, esté en manos de un Tribunal Constitucional, elegido a dedo principalmente por quien gobierna. Nos llenamos la boca hablando de democracia y uno de sus principios básicos, la separación de poderes, en este caso entre legislativo y judicial, no es real. No nos podemos engañar, estamos más cerca que nunca, quizá, pero la llamada democracia, aquí, ahora, hoy, no es real. 

Llevado al "tema" catalán hemos visto como han sido encarceladas personas básicamente por su identidad política, en cambio otras han utilizado la violencia, supuestamente legítima, justificada y al parecer avaladas por la Constitución, de modo que sobre ellas o las personas que han ordenado que se actúe así, no solo no ha habido castigo, sino que han recibido elogios por parte del Gobierno. Entiendo poco o casi nada de leyes, pero éticamente, intentando utilizar el sentido común, algo se me debe escapar.

6.- El Senado: El maldito Senado. La cámara realmente más importante a nivel legislativo de España. aunque siempre se nos quiera hacer creer que es el Congreso, del cual ya aquí hable hace tiempo refiriéndome a la Ley D´hont que nubla el valor de una cantidad de votos, que tiene una representatividad cuando menos relativa si hablamos de circunscripciones, de provincias y que no representa el valor de una persona un voto. 

Pues bien, en mi opinión la representatividad se queda pequeña, paupérrima, en el caso del Senado incluso comparándola con la del Congreso de los Diputados: mismos representantes por provincia tengan éstas el tamaño y cantidad de habitantes que tengan (a excepción de las islas, Ceuta y Melilla) y a ello súmale una serie de representantes que escogen los parlamentos autonómicos y no, al menos de modo directo, los ciudadanos. Añadamos que la designación de los Senadores es individual  (hecho que me puede parecer positivo), no es por tanto obligatorio votar a todos los candidatos de un mismo partido político, y con ello preguntémonos por qué este dato no lo sabe una gran parte de los electores. Por qué ese desinterés por parte de muchísimos y sobre todo a qué se debe esa desinformación, a quién beneficia.

Llevemoslo ahora a lo ocurrido en Cataluña. Se decide en el Senado que se aplique el 155, la más que posible supresión de la autonomía catalana y vemos que entre los escogidos por los catalanes solo hay representantes que se han posicionado a favor de la autodeterminación y gran parte de ellos, además, favorables a la independencia de Cataluña. Ni uno solo de PP (que cómo no, gracias a este sistema electoral tiene mayoría absolutísima en el Senado), C´s, ni siquiera del PSC. En todo caso el valor de esta, esa, "democracia" creo que queda en entredicho y a mi parecer muy lejos del significado "poder del pueblo". 

Ideas. Tan solo ideas. Reflexiones que no llevan más allá más que a mí a aclarar las mías propias y quizá ni siquiera eso. Pero no dejan de ser, eso, ideas y buenas voluntades en un proceso, en un proces, del que pocos saben, algunos opinamos y los que más conocen priman su bienestar al global sin ejercer debidamente su gobierno.

Siempre me he dicho (y aquí mal empiezo si utilizo "siempre"...) que cualquier frase que contenga afirmaciones o negaciones categóricas pocos visos tiene de llevar la razón, pero estoy completamente seguro, de que todo, absolutamente todo es cuestión de voluntad y bondad. Espero, confío y deseo que así sea y que se llegue al punto al que se llegue prevalezca el buen hacer, la paz y la no violencia y los pueblos dentro de un mismo estatus político o no, sean cómplices y se ayuden por el bien de su ciudadanía y por el bien propio. 

2017/10/28

ÁNIMO VALIENTE


"... Tú que recorres los caminos con paciencia,
que conoces toda España,
y vives bajo la influencia.
Tú que sabes lo que fueron los 80,
te mereces todo lo que te pase,
eres de la resistencia,
el cuchillo entre los dientes.
... y hablas un idioma casi extinguido,
que pareces aturdido
cuando estás con mucha gente.
¡ÁNIMO, ÁNIMO, VALIENTE!"

DONIBANE - HONDARRIBI 2017


Great race again. I can tell that again, speaking about the views of this race, incredible with bad weather too, but in this case, this year, I can think the race is spcial because of the time I scored when I arrived to the finish line: 1:49:31 (5`13``/km)  the best I have ever done in this race.


It is true, it has been harder than other years, I finished with some little problems in my "good" knee and I did the last km exhausted, but I completed the race happy and thinking that this year could be the year in the most important race for me. I will try, and yes, I will come back to Donibane Lohitzune again to enjoy the race, the place and more than any other thing, the family.

PD: Thanks for the song, friend!

FE DE ETARRAS


CANCIÓN DE CUNA DE AUSCHWITZ


3 HONDARTZETAKO KROSA 2017


Aurtengo lehenengo test zuzena Behobiara begira ezin izan zen hobeto atera: Inoiz egin dudan lasterketarik azkarrena km bakoitzeko batazbestekoa begiratuta (4:45), inoiz egindako markarik onena 10kmtako lasterketa batean (47:34), sentsazio ezin hobeak... 

Ez zen lasterketa hau nire gustokoen artean sartzen, baina bost bat urte pasa eta gero, karrera berdina ezberdin aurkitu nuen; eta ezberdin gainera, hobera esan nahi du, askoz hobera: Agur Aquariumeko eskailerak eta agur hasieran sortzen ziren tapoiei behar bezala korrika egiteko. Denboraren araberako kajoiak sortzea ikaragarri hobetu du lasterketa. Gauza txikiak berriz ere hain handiak.

Nire bidai hoberenetan honetan diodan bezala, oraingo honetan esan beharra daukat ere: bueltatuko naiz!

RIGA - NORUEGA


Un salto de Frankfurt a Oslo de nuevo, poniendo un pie, eso sí, en Letonia, en Riga. Un pie, pie y medio, dos... un cuerpo entero en unas horas en las que desaparecer en el ayer.

El Daugaba parte la ciudad en dos, o eso dicen, pues yo lo crucé y de allí no salí hasta que tocó retornar. Un lugar perdido donde pernoctar, en el centro antiguo y pernicioso en cuanto se esconde el sol. Pasos sobre adoquines, aún no mojados, para situarse y acabar preso en Folkklubs Ala Pagrabs, algo así como una mazmorra subterránea donde quedar preso puede ser una buena idea rodeado de una gran cantidad de grifos de cerveza local y del más allá.


Buenos días con xiri-miri de desayuno, almuerzo y casi casi comida, para disfrutar de nuevo de adoquines e incluso de un poquito de cemento para ver el monumento a la libertad o la bonita Catedral Ortodoxa de la Natividad, e incluso hierba en Esplanade.

Pero sin duda alguna me quedo con el ayer de su centro histórico unido a ciertos grafitis del hoy e incluso el mañana. Zviedru Varti, "imperdible" y más bien tempranito cuando nadie pasa por allí excepto uno mismo y el sonido de la música dentro del túnel. 

Creo que volveré y el Báltico se hará un poquito más grande quizá Vilnius, quizá en Tallin, incluso en Helsinki o por supuesto en St Petersburgo. Pero en ese momento no, entonces el salto era de nuevo a Oslo para comenzar por primera vez un retiro primero hacia el oeste y después, por fin, más allá.


Gausstatoppen, no tuvo tope, cima, en sí, la niebla lo impedía, pero se presumían vistas increíbles desde lo más alto, aunque como tantas otras veces la vida, la VIDA, a uno le sorprende, y las vistas resultaron tan increíbles o más desde no tan arriba, desde una roca desviada del camino en la que ver, disfrutar, sentir y gozar. Sonrisas en lo simple que tantas veces es lo más complejo.

Amaneceres mirando al lago, viejas catedrales medievales hechas de madera, travesías en montañas que jamás aparecerán, o no al menos esta vez (apuntado quedas, Trolltunga) pero que hacen valorar aún más, cerca de Rjukan, el valor del sol escondido, del rayo que da calor, energía, luz, VIDA siendo esta propia, ajena y sobretodo compartida. El valor del Xoletin.


Camino de Stavenger, las ovejas, los lagos por todos lados y esa sensación de calidez en medio del frío que se vislumbraba en un invierno aún lejano, hicieron de la ruta una delicia, una Noruega que sin sorprender ofrecía el sabor de lo más real del lugar. 

Por fin los fiordos. O los fiordos de verdad, los que aparecen en las revistas, la tele e internet. Impresionantes no cabe duda, preciosos y aún así con una sensación de que tan esperados, tan imaginados o vistos de modo semipixelado, y por ello dejaron de ser lo nunca visto en sentido figurado y literal. El Preikestolen me enseñó que mi abuela dejó algo más que recuerdos y aprendizajes varios en mi ser. Lugar impresionante, tanto el balcón como el camino y vistas para llegar a él; solo un fallo: todos los turistas que no eramos nosotros. 

Lyseforjd atractivo desde arriba y tanto o más desde abajo. Aprendizaje en forma de conclusión: Noruega es un referente quizá por su naturaleza preservada y por la no falta de carreteras. Es así porque lo era y se quiere que lo siga siendo. El tiempo se mide por tanto y tantas veces, en la velocidad del Ferry. Farvel Kerajbolten.

De Stavenger a Kristiansand y de camino pequeños pueblos con bibliotecas privadas hechas públicas justo al lado de bicis de ayer que en ningún caso van acompañadas de candado alguno. Lugares en los que sentirte pequeño... Ferrys que te devuelven a una extraña realidad, donde hacer la compra a 300kms de casa.

Y de nuevo creo que volveré, pues lo sueños no dejaron de surgir entonces, en el viaje, y siempre que uno se siente en el hogar estructural y aún más en el sentimental. De Trolltunga ya he hablado, Nordkapp tiene su valor, en algún lugar nos tendrá que ver la aurora, hablan de las Lofoten y mira que yo creo que allí, aquí, en Noruega hay que vivir sin esperar, encontrar sin buscar, por eso aún me quedo con Lille Erte, pero me no me olvido de ti Rallarvegen.

På gjensyn!